El dirigente del sector transporte, Wilmer Cálix, advirtió que los constantes incrementos en el precio de los combustibles están generando una fuerte presión económica para los transportistas, quienes —según afirmó— han mantenido sin cambios la tarifa del transporte público durante los últimos tres años.
Cálix explicó que en ese período el sector ha tenido que absorber los aumentos tanto en los combustibles como en los repuestos y otros insumos necesarios para operar las unidades. “Todos los incrementos de los combustibles y de la canasta básica de repuestos los hemos absorbido nosotros”, señaló.
El dirigente indicó que esta situación ha sido planteada en reiteradas ocasiones al Instituto Hondureño del Transporte Terrestre (IHTT), por lo que considera que el Gobierno debe aplicar lo que establece la ley respecto a la revisión y ajuste de la tarifa del transporte público.
Asimismo, explicó que el reciente aumento en los carburantes vuelve más urgente analizar la situación del sector, ya que otros rubros trasladan los incrementos a los consumidores finales, mientras el transporte mantiene congelados sus precios.
Cálix detalló que un bus consume en promedio unos 15 galones de diésel al día, lo que incrementa significativamente los costos de operación ante cada alza en el combustible.
Finalmente, informó que representantes del sector ya han sostenido reuniones con autoridades del Gobierno, quienes se comprometieron a instalar la próxima semana una mesa técnica para analizar la situación y buscar alternativas que reduzcan el impacto económico en el transporte público.
