Un joven de 27 años falleció recientemente en la isla de Roatán luego de que su familia no pudiera cubrir los costos de un traslado aéreo hacia el continente para recibir atención médica especializada. El caso ha generado indignación entre los pobladores y un llamado urgente a las autoridades de salud para mejorar el acceso a emergencias médicas en zonas insulares.
Según familiares de la víctima, el joven presentaba complicaciones de salud que requerían atención inmediata en un hospital de mayor capacidad, pero los recursos económicos disponibles no fueron suficientes para costear el traslado en avión sanitario. “Hicimos todo lo que pudimos, pero no fue suficiente… mi hermano necesitaba ayuda urgente”, relató uno de sus familiares con evidente consternación.
El sistema de salud local, con infraestructura limitada, no contaba con el equipamiento necesario para atender la gravedad del paciente, lo que obligó a considerar un traslado aéreo hacia San Pedro Sula o Tegucigalpa. Sin embargo, los costos asociados superaban ampliamente las posibilidades de la familia, y la falta de un seguro médico o programas de asistencia emergente agravó la situación.
Organizaciones comunitarias y ciudadanos han señalado que este caso evidencia las desigualdades en el acceso a servicios de salud en zonas insulares de Honduras, donde emergencias críticas requieren transporte especializado que muchas familias no pueden costear. “Esto no debería pasar, la vida de las personas no puede depender de su capacidad económica para pagar un vuelo”, expresó un vecino de la familia.
Las autoridades sanitarias locales han confirmado que se están revisando protocolos para la atención de emergencias y el traslado de pacientes graves en Roatán y otras islas, aunque no se han ofrecido soluciones inmediatas para casos similares. La población exige la implementación de subsidios o convenios que garanticen el acceso a transporte médico en situaciones críticas.
Este lamentable hecho ha abierto un debate sobre la necesidad de reforzar los servicios médicos en islas y comunidades alejadas del territorio continental, así como de garantizar que emergencias de vida o muerte no dependan exclusivamente de los recursos económicos de los pacientes o sus familias.
