El alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, generó fuerte controversia tras declarar públicamente que se debe orar por Salvador Nasralla, al asegurar —sin presentar pruebas— que el dirigente político padece una enfermedad mental y que “no se encuentra bien”.
Durante sus declaraciones, Contreras pidió evitar confrontaciones con Nasralla y solicitó a los periodistas no formularle preguntas polémicas, argumentando que, según su versión, atraviesa una condición de salud que calificó como delicada. Sus expresiones fueron ampliamente criticadas por el uso de términos estigmatizantes y por referirse a un supuesto diagnóstico médico.
Las afirmaciones han provocado rechazo en distintos sectores, que señalan que la salud mental no debe utilizarse como arma política ni como argumento para desacreditar a adversarios, y recuerdan que ningún diagnóstico puede ser asumido o divulgado públicamente sin respaldo médico ni consentimiento.
Hasta el momento, Salvador Nasralla no ha respondido a estas declaraciones, mientras el debate continúa en redes sociales y en el ámbito político por el tono y el contenido de los señalamientos.
