Un mensaje difundido recientemente en la red social X por el pastor evangélico Roy Santos ha generado controversia y reacciones en el espectro político hondureño. En su publicación, Santos afirma que, en su opinión, Dios está permitiendo que el expresidente Manuel Zelaya continúe “exagerando mentiras” y cometiendo lo que él considera errores políticos que, según el pastor, terminarán desacreditándolo ante la nación hondureña.
Aunque en el mensaje el líder religioso mezcla elementos religiosos con análisis político —mencionando que “Dios está ordenando la nación” y citando un pasaje bíblico (Lucas 8:17) para subrayar su visión espiritual de la situación—, no presentó evidencias concretas que sustenten sus afirmaciones políticas.
Roy Santos, figura conocida en sectores evangélicos y en debates políticos hondureños por declaraciones proféticas sobre líderes del país, ha hecho en el pasado otras predicciones polémicas. En 2022, Santos afirmó públicamente que Dios le había revelado que Zelaya podría “morir” si impulsaba una Asamblea Nacional Constituyente, algo que también fue interpretado como advertencia política más que profecía religiosa por diversos analistas y provocó respuesta pública del propio expresidente, quien lo calificó de “falso profeta”.
El expresidente Zelaya —quien gobernó Honduras entre 2006 y 2009 y es esposo de la actual presidenta Xiomara Castro— ha sido objeto de debates políticos y sociales desde el golpe de Estado de 2009. Ese evento polarizó a la sociedad hondureña y la comunidad internacional, con organizaciones como las Naciones Unidas y la Organización de los Estados Americanos condenando la destitución como un golpe de Estado.
Contexto político actual
En 2025, Nasry Asfura, del Partido Nacional de Honduras, fue electo presidente, marcando un retorno del Partido Nacional al poder luego de años de gobiernos liderados por la oposición. Su administración, que asumió oficialmente en enero de 2026, ha enfatizado el restablecimiento del orden y enfoque en temas de seguridad, economía e infraestructura.
La declaración de Santos también coloca a Estados Unidos como “instrumento implacable” en la política hondureña, reflejando un discurso nacionalista y crítico hacia presuntas influencias externas. Aunque no se detallan mecanismos específicos de esa presunta injerencia, analistas señalan que las relaciones entre Honduras y Estados Unidos han sido un tema recurrente en decisiones políticas, especialmente en torno a temas de seguridad, migración y cooperación bilateral.
Reacciones y críticas
El mensaje del pastor ha generado reacciones mixtas. Sus seguidores dentro de algunos sectores evangélicos lo ven como una voz que “habla por Dios” y anima a la población a orar y mantenerse vigilante. En cambio, sectores políticos y ciudadanos más laicos lo ven como una mezcla problemática de religión y política que puede fomentar división social sin aportar soluciones concretas.
Expertos en política hondureña señalan que, aunque figuras religiosas influyen en la opinión pública, los países modernos suelen debatir estas cuestiones en foros políticos y no a través de interpretaciones espirituales de líderes religiosos.
