En medio de la crisis política generada por los recientes hechos de violencia en el Congreso Nacional, que incluyeron la agresión contra la diputada Gladys Aurora López, el diputado del Partido Libertad y Refundación (LIBRE), Rasel Tomé, publicó un contundente pronunciamiento en la red social X en el que llamó a respetar la voluntad popular expresada en las urnas y a ceñirse estrictamente al marco constitucional.
Tomé reconoció que en las elecciones generales celebradas el 30 de noviembre, el pueblo hondureño participó de manera masiva y que, aunque con “valentía”, su partido no obtuvo el respaldo mayoritario. En ese sentido, enfatizó que los resultados electorales deben ser respetados como una expresión soberana del pueblo.
“El pueblo hondureño quiere paz, quiere seguir adelante”, expresó el diputado, subrayando que cualquier análisis sobre irregularidades electorales o la legalidad de las declaratorias corresponde exclusivamente al Tribunal de Justicia Electoral (TJE) y al Poder Judicial, y no al Congreso Nacional ni a los actores políticos.
En su mensaje, Tomé fue enfático al señalar que no es función del Congreso dictar sentencias ni anular actos del Consejo Nacional Electoral (CNE), recordando que el artículo 205 de la Constitución de la República delimita claramente las atribuciones del Poder Legislativo.
Asimismo, el congresista hizo un llamado directo al presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, instándolo a preparar los archivos legislativos y la documentación necesaria para una transición ordenada hacia la nueva junta directiva, la cual —según indicó— deberá instalarse de manera provisional el 21 de enero y en propiedad el 23 de enero, conforme a la Constitución. La nueva legislatura iniciaría formalmente el 25 de enero, dando paso a un nuevo mandato.
“El sistema democrático implica aceptar cuando se gana o cuando se pierde”, afirmó Tomé, en un mensaje que marca distancia frente a los recientes enfrentamientos y tensiones vividas en el hemiciclo legislativo.
El pronunciamiento del diputado se produce en un contexto de alta polarización política y preocupación ciudadana por los episodios de violencia registrados en el Congreso Nacional, particularmente tras la agresión sufrida por la diputada Gladys Aurora López, hechos que han generado llamados nacionales e internacionales a preservar la institucionalidad democrática y el respeto al Estado de derecho en Honduras.
