Por primera vez en muchos años, un presidente hondureño será recibido en Mar-a-Lago, el exclusivo club del expresidente de Estados Unidos Donald Trump en Florida.
Nasry Asfura, actual mandatario de Honduras, tendrá el privilegio de participar en un encuentro que refleja la relevancia diplomática de su país y la importancia estratégica de la relación bilateral.
Mar-a-Lago, conocido por ser un espacio altamente reservado y selecto, no recibe a jefes de Estado con frecuencia.
La visita de Asfura marca un hecho inusual y subraya el reconocimiento a su gestión y la relevancia que Estados Unidos otorga a las relaciones con Honduras.
Durante el encuentro se abordarán temas de cooperación bilateral, inversión y estrategias conjuntas en seguridad y desarrollo regional.
Fuentes cercanas a la delegación hondureña señalaron que este tipo de recepción en Mar-a-Lago es considerado un “privilegio diplomático” y resalta la importancia de mantener canales directos con figuras influyentes en la política estadounidense.
