El pastor evangélico Roy Santos cuestionó públicamente la coherencia religiosa del expresidente Manuel Zelaya Rosales, a quien acusó de practicar sincretismo religioso y no una fe genuina en Dios, a raíz de declaraciones pasadas en las que el exmandatario afirmó que se realizó una “limpia” en Casa Presidencial.
A través de un extenso mensaje en su cuenta de X, Santos sostuvo que la fe no puede evaluarse desde lo personal, pero sí las acciones, citando el pasaje bíblico de Santiago 2:26: “La fe sin obras está muerta”. En ese sentido, señaló que las prácticas atribuidas a Zelaya —como recurrir a brujos y promover rituales que, según dijo, están ligados a la brujería— no son congruentes con la fe cristiana.
El líder religioso afirmó que el expresidente, junto a su familia y sectores del partido Libertad y Refundación (Libre), ha evidenciado un sincretismo religioso que, a su juicio, ya no engaña a la población. Además, lo responsabilizó de provocar caos y división en el país mediante grupos radicales, a los que acusó de actos de violencia y destrucción.
No obstante, Santos dijo conceder “el beneficio de la duda” ante un eventual arrepentimiento sincero, pero enumeró una serie de acciones que —según expresó— deberían cumplirse para demostrarlo. Entre ellas, pedir perdón a la nación por la división generada, llamar a sus simpatizantes radicales a abandonar la violencia, y garantizar un traspaso de poder pacífico, respetando la Constitución y las leyes.
El pastor también citó el pasaje bíblico de Mateo 7:16 —“Por sus frutos los conocerán”— para sostener que las acciones son la verdadera medida de la fe. Asimismo, afirmó que Honduras es un país de mayoría cristiana y aseguró que, en las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025, la ciudadanía rechazó de forma contundente ideologías que, según él, están asociadas a la brujería, el comunismo y la ideología de género.
Finalmente, Santos reafirmó su mensaje con una consigna religiosa y un llamado a la oración, exhortando a las iglesias a continuar pidiendo por la paz, el desarrollo y la libertad del país, así como por el surgimiento de líderes que, a su criterio, contribuyan al bienestar nacional.
