Más de 2,000 trabajadores del Programa Nacional para la Reducción de Pérdidas fueron notificados de la cancelación de sus contratos a partir del 6 de abril, en el marco de decisiones impulsadas por el gobierno para reestructurar instituciones estatales.
La medida fue instruida por la junta interventora, que ordenó proceder con la finalización de la relación laboral, mientras empleados manifestaron su preocupación por la estabilidad del programa y denunciaron atrasos salariales, lo que ya había generado protestas a nivel nacional en semanas previas.
El PNRP, creado para reducir pérdidas técnicas y no técnicas en la red eléctrica, aseguró haber logrado resultados positivos, incluyendo una disminución acumulada en las pérdidas y la generación de ingresos significativos para la Empresa Nacional de Energía Eléctrica.
Sin embargo, trabajadores advierten que un eventual cierre del programa podría provocar un aumento en el hurto de energía, afectando las finanzas de la ENEE y poniendo en riesgo la sostenibilidad del sistema eléctrico en el país.
