La designada presidencial electa, María Antonieta Mejía, lanzó un contundente pronunciamiento a través de sus redes sociales en el que cuestiona duramente el reciente mensaje de la presidenta saliente Xiomara Castro, al considerar que lejos de defender la democracia, la está utilizando como un instrumento político.
Mejía señaló que el discurso presidencial no protege la soberanía nacional, sino que la usa como una coartada, al tiempo que —según afirmó— debilita y atropella a las instituciones llamadas a garantizar el orden constitucional y la estabilidad democrática del país.
En su mensaje, la designada presidencial electa sostuvo que Honduras está cansada de los reiterados actos de vulneración a la Constitución cometidos durante el actual mandato, los cuales, a su juicio, han sido justificados con discursos victimistas y ejecutados mediante un uso abusivo del poder.
“La democracia no se defiende desplazando culpas, sino respetando las reglas”, advirtió Mejía, al recalcar que no se puede invocar la voluntad popular mientras se avalan decretos que vulneran la separación de poderes y pretenden someter al Consejo Nacional Electoral (CNE) a decisiones políticas.
Asimismo, enfatizó que la Constitución no otorga facultades a la Presidenta para sustituir ni presionar al órgano electoral, ni para imponerle cómo o cuándo debe actuar, subrayando que ese tipo de acciones constituyen una intervención política y no una defensa del voto.
María Antonieta Mejía remarcó que cualquier irregularidad electoral debe resolverse por los mecanismos legales y por los órganos competentes, no mediante decretos ni presiones desde el Poder Ejecutivo, ni a través de discursos diseñados para convertir la incertidumbre en una herramienta política.
En ese sentido, afirmó que la soberanía popular se protege garantizando la independencia institucional y no debilitándola, y que la democracia solo puede sostenerse cuando las reglas prevalecen sobre los intereses del poder.
Finalmente, la designada presidencial electa recordó que Xiomara Castro prometió aceptar los resultados electorales una vez emitida la declaratoria oficial del CNE, por lo que la exhortó a honrar esa palabra, advirtiendo que forzar el proceso cuando el resultado no favorece al oficialismo constituye una grave ruptura con el compromiso democrático.
“La democracia no se firma: se respeta. Y se acepta”, concluyó Mejía en su mensaje.
