La exviceministra de Seguridad, Julissa Villanueva, expresó fuertes cuestionamientos sobre la actual conformación de las autoridades responsables de la seguridad ciudadana en Honduras, calificando como “preocupante” el escenario que enfrenta el país tras la reciente designación de mandos policiales.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Villanueva señaló que, aunque ya fueron conformadas las principales autoridades policiales, la ausencia de viceministros y la permanencia de estructuras internas cuestionadas generan serias dudas sobre la voluntad real de transformación dentro del sistema de seguridad.
Según la exfuncionaria, en la institución persisten piezas clave vinculadas a omisiones, encubrimientos y posibles beneficios hacia estructuras criminales que, a su criterio, deberían estar bajo investigación del Ministerio Público. No obstante, denunció que dichas figuras continúan ocupando cargos estratégicos sin mayores consecuencias.
Villanueva recordó el dicho popular “policía no come policía”, aludiendo a la falta de depuración interna en la institución. Afirmó que, aunque miembros de la denominada promoción 13 salieron con honores y altos beneficios económicos, los procesos de depuración no han dado resultados reales, especialmente tras el debilitamiento de las voces civiles que anteriormente ocupaban viceministerios.
En su pronunciamiento, insistió en que antes de iniciar formalmente funciones, las nuevas autoridades deben impulsar auditorías urgentes en las gerencias administrativas, revisar licitaciones, fondos y bienes institucionales, así como investigar proyectos como la fundación del hospital policial, guarderías, escuelas y otras iniciativas administrativas.
La exviceministra subrayó que uno de los mayores retos del nuevo ministro de Seguridad, Gerson Velásquez, será romper con las prácticas internas de encubrimiento y garantizar transparencia. A su juicio, esto implica hacer públicos los informes de auditorías y depurar a miembros activos de la Policía.
