La Policía Nacional y los equipos de investigación mantienen abiertas varias hipótesis sobre el secuestro y asesinato de Valeria Jolette Alvarado Borjas, de 20 años, cuyo cuerpo fue encontrado sin vida el pasado domingo en un área de cañeras entre San Manuel y La Lima, en el departamento de Cortés, luego de haber sido reportada como desaparecida en El Progreso, Yoro.

Entre las líneas de investigación que manejan las autoridades está la del perfilamiento de la víctima por parte de una estructura criminal, que habría interceptado a Alvarado cuando salió a hacer ejercicio en la colonia La Perla, según indicios preliminares de cómo operan los sospechosos.

Este grupo criminal se enfoca presuntamente en seleccionar mujeres que se encuentren solas para privarlas de libertad y cometer delitos como robo de vehículos, sin que en el caso de Valeria se haya reportado una exigencia de rescate.

La captura de dos hombres identificados como Dennis Alexander Galván Canales y Ariel Alexander Boquín Chávez, señalados como principales sospechosos, ha permitido a las autoridades profundizar en la investigación.

A uno de ellos le constaban órdenes de captura previas por delitos graves como secuestro agravado, violación y robo con violencia, lo que refuerza la hipótesis de una banda criminal organizada dedicada a la privación ilegal de la libertad.

A la par de estas líneas de investigación, las autoridades también analizan posibles vínculos de los implicados con otras estructuras criminales y si existieron motivos adicionales detrás del ataque, mientras la familia y la comunidad exigen que el caso se esclarezca. La investigación continúa en curso y se espera que nuevas evidencias aporten mayor claridad sobre el motivo y el móvil del crimen.