Las familias de los generales en condición de retiro, Venancio Cervantes Suazo y Carlos Roberto Fúnez, actualmente privados de libertad tras ser acusados por la muerte de Issis Obed, emitieron este miércoles una carta pública dirigida al nuevo gobierno, al pueblo hondureño y a la comunidad internacional, para denunciar lo que consideran una injusticia motivada por razones políticas y exigir la liberación de sus familiares.
En el documento, las familias destacan que Honduras votó por un cambio que debía terminar con el odio y el uso de la justicia como instrumento de venganza. Señalan que sus familiares no son criminales, sino hombres que cumplieron con su deber patriótico, defendiendo la Constitución y la democracia, y que por ello han sufrido prisión, persecución y la separación injusta de sus seres queridos.
Las familias solicitan de manera firme y respetuosa que la nueva etapa del país no comience con presos políticos ni con procesos basados en pruebas falsas o fabricadas. Además, critican que quienes violaron la ley en el pasado recibieron beneficios inmediatos al asumir el poder, mientras que quienes defendieron la legalidad hoy enfrentan persecución.
El comunicado resalta que la justicia verdadera no puede construirse bajo presiones políticas, incentivos indebidos ni con culpables prefabricados, y que la paz social solo se logra con humanidad, coherencia y valentía moral. Por ello, las familias hacen un llamado a los medios de comunicación para que difundan la carta y den a conocer al pueblo hondureño y a la comunidad internacional esta situación que califican de injusta.
A continuación, se reproduce íntegro el comunicado:
CARTA PÚBLICA
Tegucigalpa, Honduras – 4 de febrero de 2026
Las familias de los generales en condición de retiro, Venancio Cervantes Suazo y Carlos Roberto Fúnez, hoy privados de libertad, alzamos la voz ante el nuevo gobierno, el pueblo hondureño y la comunidad internacional.
Honduras votó por un cambio para terminar con el odio y con la justicia usada como instrumento de venganza. Por ello exigimos, con respeto pero con absoluta firmeza, que esta nueva etapa no comience con presos políticos ni con procesos sostenidos por pruebas falsas o fabricadas.
Nuestros familiares no son criminales. Son hombres que cumplieron con su deber patriótico, defendiendo la Constitución y la democracia. Por esa razón han sufrido prisión, persecución y el dolor injusto de la separación de sus familias.
Solicitamos de manera clara y directa la libertad de nuestros familiares, quienes ya han sufrido demasiado por una injusticia motivada por revancha política y no por hechos reales.
Resulta doloroso constatar que quienes violentaron la ley actuaron con solidaridad inmediata hacia los suyos al llegar al poder, aprobando amnistías desde el primer día, mientras que en democracia pareciera que quienes defendieron la legalidad ya no importan.
La justicia verdadera no se construye bajo presiones políticas ni mediante incentivos indebidos, ni con culpables prefabricados. La paz social solo es posible cuando hay humanidad, coherencia y valentía moral.
Solicitamos públicamente a los medios de comunicación, bajo el amparo del derecho a la libre expresión, que nos ayuden a divulgar esta carta para que el pueblo hondureño y la comunidad internacional conozcan esta injusticia.
Pedimos libertad, pedimos justicia, no venganza.
Verdad, no persecución.
Con la fe puesta en Dios.
Familias de los generales Venancio Cervantes Suazo y Carlos Roberto Fúnez
