El ministro de Finanzas, Emilio Hércules, reveló que el actual gobierno heredó una deuda flotante superior a los 24 mil millones de lempiras, situación que, según afirmó, continúa ejerciendo una fuerte presión sobre las finanzas públicas del país.
Hércules explicó que esta deuda corresponde a compromisos adquiridos por la administración anterior y que no fueron debidamente registrados ni respaldados con disponibilidad presupuestaria, lo que ha dificultado el manejo fiscal del Estado.
“El problema de la deuda flotante es que no estaba plenamente reconocida ni documentada en el presupuesto, y ahora debemos asumirla y ordenarla para no seguir acumulando obligaciones sin respaldo”, señaló el funcionario.
El titular de Finanzas detalló que gran parte de estos compromisos están relacionados con pagos pendientes a proveedores, contratistas y servicios esenciales, los cuales se han venido arrastrando desde años anteriores.
Hércules indicó que el Gobierno trabaja en un proceso de depuración y verificación de estas obligaciones, con el fin de determinar cuáles corresponden legítimamente al Estado y establecer un plan de pago responsable que no comprometa la estabilidad económica.
Asimismo, subrayó que la elevada deuda flotante limita la capacidad del Ejecutivo para ejecutar nuevos proyectos y atender necesidades urgentes, ya que una parte considerable del presupuesto debe destinarse a saldar compromisos heredados.
El funcionario reiteró que la actual administración mantiene el compromiso de ordenar las finanzas públicas, fortalecer la transparencia y evitar que se repitan prácticas que generen desequilibrios fiscales.
Finalmente, Hércules hizo un llamado a la responsabilidad en el manejo del gasto público y aseguró que se continuará informando de manera periódica sobre el avance en la reducción de la deuda flotante y la situación financiera del país.
