Los diputados liberales Jhosy Toscano, Saraí Espinal y Rashid Mejía salieron al paso de las recientes declaraciones del excandidato presidencial Salvador Nasralla, quien los acusó de haber recibido dinero para favorecer la imposición de una junta directiva del Congreso Nacional alineada con otros intereses políticos.
Nasralla aseguró públicamente que legisladores del Partido Liberal habrían recibido recursos económicos de Yani Rosenthal y Jorge Cálix para imponer a este último como jefe de bancada y, posteriormente, facilitar acuerdos con el Partido Nacional. Sin embargo, los diputados señalados rechazaron de forma categórica dichas acusaciones y aseguraron que nunca recibieron dinero ni incentivos económicos.
Los parlamentarios afirmaron que la decisión de votar en la elección de la Junta Directiva del Congreso no fue individual, sino que respondió a una línea política transmitida directamente por Iroshka Elvir, esposa de Nasralla, quien —según relataron— les informó que ya existían consensos y que debían proceder con la votación.
La diputada Saraí Espinal explicó que incluso existía resistencia interna para votar, pero que fue tras recibir la instrucción directa que decidieron actuar. “Nosotros fuimos de los últimos en mantenernos firmes sin votar, hasta que se nos indicó que había acuerdos y que el suplente del candidato también participaría en la votación”, manifestó.
Espinal lamentó que ahora se les señale como traidores cuando, según dijo, actuaron bajo una directriz política clara. A su juicio, las acusaciones actuales buscan trasladar responsabilidades y desviar la atención de decisiones tomadas desde el círculo más cercano del excandidato presidencial.
Por su parte, Jhosy Toscano, vicepresidente del Congreso Nacional, reiteró que nunca recibió dinero y defendió su trayectoria política. “No es justo lo que se está diciendo. Aquí se están atacando a sí mismos. Yo sigo con las manos limpias y niego rotundamente haber recibido pagos”, afirmó.
Toscano añadió que, si existieron ofrecimientos económicos, estos provinieron de otros actores y no de él, por lo que pidió al entorno de Nasralla “decirle la verdad” y dejar de distorsionar los hechos. Advirtió que, de persistir las acusaciones, está dispuesto a exponer públicamente todo lo ocurrido.
En la misma línea, Rashid Mejía respaldó a sus compañeros de bancada y aseguró que las decisiones adoptadas se dieron en un contexto de confusión política y mensajes contradictorios desde el liderazgo del proyecto, lo que terminó debilitando la cohesión interna del Partido Liberal.
Las declaraciones de los diputados reavivan la crisis interna en el liberalismo y profundizan el distanciamiento con Salvador Nasralla, evidenciando fracturas, reproches cruzados y una disputa abierta por el control del relato político tras la fallida elección de la Junta Directiva del Congreso Nacional.
