Desarollo sostenible de comunidades campesinas pobres

Desarollo sostenible de comunidades campesinas pobres

Por: Marcio Sierra

El corazón de Honduras son sus comunidades campesinas y mantenerlas abandonadas es apostarle a la ignorancia. El presidente Nasry Asfura tiene que apoyarlas para sacarlas de la marginalidad, convertirlas en una base social con cultura y darles fortaleza productiva. Durante su permanencia como presidente de la república, tiene que realizar cambios estructurales en el medio rural, donde los campesinos sufren una pobreza profunda y persistente. Los frijoles, el maíz, el arroz, los vegetales y las frutas, son alimentos que consume nuestra población que provienen la mayor parte, de pequeñas fincas en la que trabajan campesinos que viven en un contexto de desarrollo local abandonado y con la necesidad histórica de salir de ese atraso.

Las fuentes que proveen información estadística sobre la pobreza rural confirman que somos un país atrasado en lo que respecta al desarrollo alimentario. Cerca del 62% de la población campesina que produce alimentos para el mercado interno, sobreviven enfrentando un acceso limitado a los servicios básicos como agua potable, carreteras, mercados y saneamiento. Dos tercios de los hogares rurales de estos campesinos (69%) viven en pobreza y el 56% en pobreza extrema (Forest Trends). Y, en las zonas de ladera, más del 90% sobreviven con menos de 1 dólar diario per cápita (Forest Trends). Estas familias representan cerca del 80% de la población rural, unos 700,000 hogares (Forest Trends). Representan, el 66% de agricultores de granos básicos con apenas un 8% de la tierra cultivable, cuyas parcelas promedio apenas alcanzan a tener un poco más de una hectárea (FAO Home). Por otra parte, las mujeres campesinas que también son productoras, son las que sufren la peor situación, el 70% viven en pobreza y muchas de ellas en pobreza extrema (SWI swissinfo.ch). Apenas el 14% poseen tierras (SWI swissinfo.ch). Y apenas un 11% de campesinos tienen acceso a crédito agrícola (Diario el Paiz). Seguimos encerrados en un círculo vicioso: en el que predomina la tierra sin garantía, sin crédito, sin inversión, con baja productividad y en pobreza. Gran parte de las campesinas realizan trabajo agrícola no remunerado y no reconocido, pese a producir la mayor parte de los alimentos de Honduras (Cespad). El nuevo presidente recorrió todo el país y sabe que la desigualdad en el área rural no es solo económica: es también social y de género. Las estadísticas indicadas anteriormente, demuestran que la pobreza de los pequeños productores campesinos y campesinas, enfrentan no solamente la falta de ingresos; sino que también son un estrato social que está atascado en una estructura excluida que evidencia la desigualdad en el acceso a tierra, al crédito, al mercado interno y los servicios. Es un problema que aún no se ha resuelto y que obstaculiza la producción de alimentos hacia el mercado interno. En consecuencia, cuando el nuevo presidente toca el tema del desarrollo local, entendemos que en la agricultura campesina de nuestra Honduras, prevalece una lógica de producción alimentaria atrapada en un círculo vicioso en el que utilizan herramientas rudimentarias, dependen de semillas tradicionales y su producción se destina primero al autoconsumo y que para satisfacer las necesidades de dinero, tienen que vender parte de la cosecha, cayendo en una lógica alimentaria que les obliga a comprar alimentos más caros en épocas de escasez (FAO Home).

 

Este modelo reproduce la pobreza intergeneracional y empuja a la migración. En este sentido, la gobernanza democrática enfrenta el desafío de la educación rural, la migración y la ruptura del tejido social. La pobreza rural padece de analfabetismo mayor al 19% y la cobertura educativa apenas si llega al 57% (El país). Lo cual significa que 4 de cada 10 niños rurales quedan fuera del sistema educativo (El país). Como resultado la migración se ha convertido en una estrategia de supervivencia. Por lo tanto, el desarrollo local debe apuntar a dar oportunidades locales, contribuir a incorporar los jóvenes en un tejido productivo y social progresivo. Se necesita un nuevo prototipo de desarrollo rural que de oportunidades estratégicas para convertir al campesino en protagonista del desarrollo. Hay que construir territorios con oportunidades, dignidad y futuro. El desarrollo no debe concentrarse solo en las ciudades, también las comunidades rurales pueden pasar de una agricultura de subsistencia a una agricultura con valor agregado, a través de cadenas de valor.

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Jaxx Wallet

proda login

wordpad download online

wordpad download

Atomic Wallet

Jaxx Wallet Download

Atomic Wallet Download

Atomic Wallet App

atomicwalletapp.com

Trending Dance

Email Separator

email-separator.com

">