El condado de Erie, en Pensilvania (EE.UU.), puso fin al contrato que mantenía desde hace décadas con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), el cual permitía el traslado de inmigrantes a su cárcel municipal, tras una votación del Concejo del condado.
La votación, de 4 a 3, se produjo después de una audiencia pública que reunió a numerosos residentes, la mayoría de los cuales solicitó que el contrato con ICE fuera cancelado, según reportaron medios locales.
Quienes apoyaron la medida señalaron que los fondos que el condado recibía del Gobierno federal estaban “manchados de sangre” y afirmaron que ICE representa una amenaza para las comunidades minoritarias, informó el diario youerie.com.
ICE ha implementado una política agresiva de detenciones y deportaciones que ha generado protestas y enfrentamientos con defensores de inmigrantes en diferentes partes del país.
La Coalición de Inmigración de Pensilvania celebró la decisión de los comisionados de Erie de terminar con la detención de inmigrantes en la prisión del condado, al eliminar del contrato con el Servicio de Alguaciles cualquier cláusula vinculada a ICE.
El grupo recordó que, durante 2025, parte de las camas de la prisión del condado se destinó a la detención de inmigrantes y que miembros de la comunidad denunciaron problemas como falta de acceso a representación legal, barreras idiomáticas y períodos prolongados de encarcelamiento.
“La Coalición aplaude a los miembros de la comunidad que se movilizaron durante meses para que se aprobara esta ordenanza y cerrar el centro de detención. Los líderes comunitarios de Erie han demostrado al estado el poder de los ciudadanos de Pensilvania para lograr victorias trascendentales en favor de los derechos de los inmigrantes”, afirmó Yasmin Rivera, directora ejecutiva de la organización.
La ordenanza entrará en vigor dentro de treinta días, según reportó youerie.com.
