El Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) emitió una dura evaluación sobre el Congreso Nacional presidido por Luis Redondo entre 2022 y 2026, al que describió como una legislatura marcada por el desorden, la ineficiencia y el uso indebido del poder, factores que —según el organismo— deterioraron la institucionalidad democrática y desnaturalizaron la función del Legislativo.
A través de un pronunciamiento divulgado en su cuenta oficial de X, el CNA enumeró una serie de prácticas que, a su juicio, definieron negativamente el desempeño del Congreso saliente y advirtió que el nuevo período no debe repetir esos vicios que comenzaron desde la conflictiva sesión de instalación del 21 de enero de 2022.
Cinco prácticas que definieron la legislatura cuestionada, según el CNA
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Inactividad convertida en mecanismo de control
El CNA denunció que el Congreso recurrió a la falta de sesiones como estrategia para evadir discusiones clave. En 2023 solo se celebraron 42 sesiones de las 104 establecidas por ley y en 2024 apenas 73, sin que esto afectara el pago íntegro de salarios a los diputados. -
Desorden normativo y decisiones arbitrarias
Varias sesiones se desarrollaron sin quórum, con incumplimiento del reglamento interno y votaciones aceleradas. El CNA citó como ejemplo la aprobación de las Disposiciones Generales del Presupuesto 2025, realizada de madrugada y sin debate abierto. -
Uso discrecional de la Comisión Permanente
La Comisión Permanente fue utilizada —según el CNA— para sustituir al pleno y tomar decisiones trascendentales sin consensos amplios. Entre los casos señalados figura la elección del fiscal general en 2023, realizada con solo nueve diputados, pese a que la Constitución exige 86 votos. -
Reparto político en elecciones clave
El organismo anticorrupción cuestionó que cargos de alto nivel se asignaran por cuotas partidarias, sin procesos técnicos ni evaluación de méritos. En una sola jornada se eligieron autoridades del TSC, TJE, IAIP, UFTF y el Ministerio Público. -
Clientelismo sostenido con recursos públicos
A pesar del bajo rendimiento legislativo, se mantuvo el uso de subvenciones y fondos sociales sin rendición de cuentas. El CNA denunció que el Congreso rechazó solicitudes de acceso a información sobre la liquidación de estos recursos.
Llamado de alerta al nuevo período legislativo
El CNA concluyó su pronunciamiento advirtiendo que el próximo Congreso recibe un mensaje claro: no se tolerarán prácticas de parálisis, improvisación ni clientelismo que distorsionen la labor parlamentaria. Asimismo, aseguró que la ciudadanía y los entes de control mantendrán una vigilancia constante para evitar la repetición de lo que calificó como uno de los períodos más cuestionados del Legislativo hondureño.

