Tegucigalpa, Honduras. Durante la audiencia del juicio político contra el fiscal general suspendido Johel Zelaya, el diputado Jorge Cálix protagonizó un cruce enérgico con el funcionario al interrogarlo sobre la admisión y tratamiento de audios en casos judiciales, generando un ambiente de tensión dentro de la comisión especial del Congreso Nacional de Honduras.
Cálix insistió en por qué el Ministerio Público, bajo la dirección de Zelaya, actuó de forma distinta en las investigaciones vinculadas a audios que habrían implicado a figuras políticas en “complot” y otros materiales audiovisuales presentados como evidencia en procesos judiciales. El congresista cuestionó la veracidad y el uso público de estos audios, sugiriendo que se trataba de una estrategia con implicaciones políticas más amplias.
Zelaya respondió que las investigaciones eran “totalmente diferentes” según el caso y defendió la presentación de la evidencia como una forma de informar a la población sobre situaciones de interés público, aunque admitió que si los audios privados se obtuvieron sin autorización judicial, ello constituiría un delito.
El intercambio se volvió más áspero cuando Zelaya afirmó que Cálix no tenía la moral para cuestionar su reputación y lo criticó por mencionar que fue juramentado de forma irregular como diputado.
Este choque reflejó el profundo nivel de confrontación política que marca el proceso, en el que los legisladores buscan establecer si la gestión de Zelaya en el Ministerio Público estuvo sujeta a sesgos o usos indebidos de evidencias en casos de alto perfil.
