La falta de consensos al interior de la bancada del Partido Liberal de Honduras mantiene estancado el intento de promover un juicio político contra el consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, en medio de crecientes tensiones políticas.
De acuerdo con el secretario Carlos Ledezma, una facción del liberalismo que responde al excandidato presidencial Salvador Nasralla y a la diputada Iroshka Elvir ha impedido reunir los votos necesarios para avanzar con el proceso, lo que refleja una marcada división interna dentro del partido.
El juicio político contra Ochoa ha sido impulsado por sectores que cuestionan su actuación dentro del órgano electoral, particularmente en decisiones recientes vinculadas a procesos administrativos y electorales. Sin embargo, para que la iniciativa prospere en el Congreso Nacional se requiere una mayoría calificada que, hasta el momento, no ha podido ser alcanzada debido a la falta de apoyo unificado entre las distintas bancadas, incluyendo la liberal.
Estas diferencias no son nuevas dentro del Partido Liberal, que en los últimos años ha enfrentado fracturas tras las elecciones generales y la reconfiguración de alianzas políticas. La cercanía de algunos diputados con Nasralla —quien ha mantenido una postura crítica frente a ciertos actores institucionales— ha generado choques con otros sectores que buscan acuerdos más amplios en el Legislativo.
Mientras tanto, el caso mantiene en el centro del debate el rol del CNE y la estabilidad de sus consejeros, en un contexto político marcado por la desconfianza entre fuerzas partidarias y la antesala de futuros procesos electorales en el país.
