Tegucigalpa, Honduras. La Dirección de Lucha Contra el Narcotráfico (DLCN), con apoyo de la Fiscalía Especial Contra el Crimen Organizado (FESCCO) y las Fuerzas Armadas, ejecutó este miércoles la segunda fase de la Operación Trueno, una serie de allanamientos dirigidos contra la estructura criminal MS-13 en Honduras. Como resultado preliminar, las autoridades reportaron un detenido, así como el decomiso de drogas y armas, en una ofensiva que busca debilitar el accionar de esta organización en distintos puntos del país.
Las acciones se desarrollaron de manera simultánea en la zona central, norte y atlántica de Honduras, específicamente en Tegucigalpa, Comayagua, Villanueva, San Pedro Sula, Tela y otras áreas estratégicas, donde se ejecutaron 18 allanamientos y tres inspecciones. La operación tuvo como propósito principal afectar las redes de microtráfico de drogas que, según las investigaciones, estarían vinculadas a la pandilla.
Las pesquisas también apuntan a una posible red de lavado de activos, mediante la cual la estructura criminal habría buscado legitimar recursos obtenidos de actividades ilícitas. Entre los hallazgos y líneas de investigación, las autoridades mencionan además la existencia de plantaciones de marihuana en el departamento de Colón, lo que refleja una posible expansión de sus operaciones fuera de los centros urbanos.
Otro de los aspectos que ha encendido las alertas es la presunta infiltración de la MS-13 en instituciones del Estado, una línea investigativa que, de confirmarse, evidenciaría un nivel de penetración más complejo de esta organización. Las diligencias forman parte de una estrategia de seguimiento iniciada tras la primera fase de la operación, cuyos resultados permitieron ampliar las acciones ejecutadas este miércoles.
Hasta el cierre de esta nota, el Ministerio Público no había divulgado un informe final sobre el total de evidencias decomisadas ni si habría más capturas vinculadas al caso. No obstante, las autoridades adelantaron que las investigaciones continúan, mientras esta nueva ofensiva busca frenar la presencia y capacidad operativa de estructuras criminales en varias regiones de Honduras.
