Por: Marcio Sierra
Si en la gobernanza refundacional socialista fracasaron por no convertir la inversión y el empleo en el motor esencial para el desarrollo nacional, con el nuevo gobierno democrático, la relación entre inversión y empleo necesariamente tiene que constituirse en el principal pilar fundamental del desarrollo. Pasamos cuatro años bajo una gobernanza en la cual no floreció la inversión, fuese publica o privada, nacional o extranjera y los procesos productivos que dinamizan los mercados, amplían las oportunidades laborales y fortalecen las bases del bienestar social, se estancaron. Hoy por hoy, con la gobernanza democrática deben activarse, de lo contrario, continuará el estancamiento y el desaliento, la economía no tendrá dinamismo, el desempleo se va a expandir y la ciudadanía hondureña de nuevo va a sufrir la erosión de sus expectativas.
Para Nasry Asfura, la inversión debe significar esencialmente, tomar la decisión de destinar recursos al desarrollo de actividades productivas con el propósito de generar valor. Lo cual implica, aplicar una política que conciba cómo establecer empresas, ampliar las industrias existentes, impulsar la modernización tecnológica, dinamizar la construcción de infraestructura y fortalecer cadenas de producción. Obviamente, para lograrlo necesita capital humano, lo que ciertamente se traduce en nuevas oportunidades de empleo. Bajo la gobernanza democrática, el enfoque económico debe consistir en convertir la inversión en un efecto multiplicador, para lograr que las empresas instalen plantas industriales, se pueda establecer un centro logístico para ampliar la capacidad productiva, porque en la medida que se generan empleos directos para trabajadores, técnicos y profesionales, igualmente, se impulsan empleos indirectos en sectores como el transporte, el comercio, la construcción, los servicios financieros y el suministro de insumos. En otras palabras, para el nuevo presidente de ideología democrática, las inversiones constituyen la manera de desencadenar un amplio desarrollo, porque al fortalecer las actividades económicas, se benefician amplios sectores sociales. Honduras es un país en desarrollo, en el cual, la importancia de la inversión decayó con la asunción del Partido Libre al poder de forma lamentable. Deprimieron la economía con mercados laborables frágiles y aumentaron los niveles de informalidad que requieren continuamente nuevas fuentes de empleo formal con estabilidad, seguridad social y oportunidades de progreso. De tal manera, que la inversión productiva debe convertirse en un instrumento esencial para combatir la pobreza, reducir la desigualdad y fortalecer la cohesión social. Con desarrollar el clientelismo político como lo hicieron los socialistas refundacionales, hundimos la economía hondureña. Por tanto, se tienen que fortalecer las condiciones institucionales con normas claras que generen confianza para que florezcan las inversiones. Necesitamos estabilidad jurídica, respetar la propiedad privada, tener transparencia administrativa, establecer la seguridad ciudadana y hacer fácil la previsibilidad de las políticas económicas, porque son factores decisivos que influyen en las decisiones de los inversionistas. No hay que caer en su debilitamiento tal como ocurrió con la gobernanza refundacional socialista, al punto, de retraer el capital y hacer que busque destinos más seguros.
El papel del Estado es fundamental. Si el gobierno da signos de irresponsabilidad o promueve un entorno político desfavorable al aplicar políticas publicas abusivas y corruptas, van a alejar la inversión y desestimular la actividad productiva. Por el contrario, hay que simplificar tramites administrativos, fortalecer el sistema educativo para formar capital humano competitivo y garantizar reglas de juego estables para todos los sectores económicos. En fin, la nueva gobernanza democrática, necesita construir un clima de confianza que posibilite atraer inversiones sostenibles, y orientar la inversión hacia sectores estratégico como son: la industria, agroindustria, tecnología, turismo sostenible y energía, para hacer que el impacto sobre el empleo sea mayor.
