Tegucigalpa, Honduras. Zambrano señaló que el contexto internacional, especialmente la guerra en el Medio Oriente y la interrupción del suministro energético en regiones clave, ha influido en el incremento de los precios de los carburantes en Honduras, y que esto repercute directamente en los costos de vida y transporte en el país.
Según detalló, el conflicto ha tenido un impacto en la oferta y transporte de petróleo a nivel mundial, lo que genera presión alcista sobre los precios de gasolina, diésel y otros derivados, y por ello el Congreso está en comunicación con el Ejecutivo para analizar posibles medidas que ayuden a contener estos incrementos.
Zambrano también insistió en la necesidad de un diálogo con instituciones como la Secretaría de Energía y el Banco Central para explorar alternativas que mitiguen el efecto de estas alzas sobre los consumidores hondureños, además de evaluar iniciativas de ley si fuese necesario.
Este llamado se produce en medio de preocupaciones generalizadas por el impacto de los aumentos continuos de combustibles en el transporte, la economía familiar y la inflación general, temas que han ganado relevancia en la agenda pública hondureña.
