La Arquidiócesis de Tegucigalpa presentó su mensaje oficial con motivo de la Cuaresma 2026, invitando a los fieles a asumir este tiempo litúrgico como una oportunidad de conversión personal, renovación espiritual y compromiso evangelizador. En el comunicado, la Iglesia destacó que este período de cuarenta días previo a la Pascua conserva su esencia penitencial y su vínculo histórico con la preparación al bautismo.
El mensaje recuerda que prácticas tradicionales como la “elección”, los “escrutinios” y la entrega del Credo y el Padre Nuestro siguen vigentes en el Ritual de Iniciación Cristiana de Adultos, subrayando que la Cuaresma no es solo un tiempo simbólico, sino un proceso concreto de transformación interior. Asimismo, las lecturas dominicales del llamado “Ciclo A” ponen énfasis en signos como el agua y la luz, que representan la vida nueva en Cristo y la purificación constante del creyente.
En el marco de la Santa Misión Nacional, la mayoría de los envíos parroquiales se desarrollarán durante este tiempo, reforzando el llamado a llevar el mensaje del Evangelio a quienes más lo necesitan. Las autoridades eclesiásticas señalaron que la Cuaresma debe vivirse primero como una experiencia personal de encuentro con Dios, para luego convertirse en una misión activa hacia los demás.
El comunicado también resaltó la importancia de la guía del Espíritu Santo en el camino cuaresmal, especialmente frente a las tentaciones y debilidades humanas. Reconocer el pecado y acudir a la confesión sacramental fueron señalados como pasos esenciales para una auténtica renovación interior. Finalmente, la Arquidiócesis recordó que cada cristiano está llamado no solo a creer, sino a ser testimonio vivo de su fe, reafirmando que la misión forma parte esencial de la identidad cristiana.
