Tegucigalpa, Honduras. El Miércoles de Ceniza forma parte de las celebraciones litúrgicas más importantes para la Iglesia Católica, ya que señala el comienzo de los 40 días de Cuaresma, destinados a la oración, el ayuno y la reflexión sobre la fe.
Durante las misas de este día, los sacerdotes imponerán cenizas en forma de cruz en la frente de los feligreses. Esta tradición simboliza la fragilidad humana y la necesidad de conversión espiritual; al dibujar la cruz se recuerda la frase “Recuerda que polvo eres y al polvo volverás”.
La ceniza utilizada proviene de las palmas bendecidas el año anterior en Domingo de Ramos, reforzando la conexión entre la muerte, la renovación y la preparación para la pasión y resurrección de Jesucristo.
La Cuaresma concluirá con la celebración del Domingo de Ramos el 29 de marzo y las conmemoraciones centrales de Jueves Santo, Viernes Santo y Domingo de Resurrección (Pascua), que este año caerán entre el 2 y el 5 de abril.
Este periodo invita a los creyentes a practicar la renuncia de excesos, la solidaridad y la caridad, así como a fortalecer su relación con Dios y su compromiso con la comunidad antes de entrar en la Semana Santa, uno de los momentos más solemnes del calendario cristiano.
