El excandidato presidencial Salvador Nasralla volvió a lanzar fuertes señalamientos contra Yani Rosenthal, el alcalde sampedrano Roberto Contreras y el diputado Jorge Cálix, a quienes acusó de actuar de manera individual en negociaciones con el Partido Nacional y de maniobrar en su contra ante instancias del gobierno de Estados Unidos.
Nasralla aseguró que su presencia en la sede del Partido Liberal no responde a intereses de personas que, según dijo, continúan influyendo en las decisiones internas sin formar parte legal de la actual estructura de dirección partidaria.
“No participo en reuniones donde hay actores que no cuentan con respaldo popular ni cargos legítimos, pero que siguen tomando decisiones y controlando espacios que no les corresponden”, expresó el dirigente liberal.
El también comunicador cuestionó la conducta de varios líderes políticos, a quienes señaló de actuar con deslealtad y falta de principios, especialmente al momento de concretar alianzas y acuerdos de poder.
Asimismo, afirmó que el nombramiento del actual Fiscal General fue resultado de un acuerdo político en el que, según él, Nasry Asfura influyó para asegurar los votos necesarios en el Congreso Nacional.
“Ese pacto sirvió para limpiar expedientes y garantizar impunidad; por eso no pueden hablar de moral ni de transparencia”, afirmó Nasralla durante sus declaraciones.
El excandidato también se refirió a los ataques dirigidos contra su esposa, señalando que provienen de sectores que rechazan el avance y la defensa de los derechos de las mujeres dentro de la política hondureña.
En ese contexto, sostuvo que el Consejo Nacional Electoral carece de verdadera autonomía mientras sus funcionarios sigan respondiendo a los intereses de quienes facilitaron su llegada a esos cargos.
Finalmente, Nasralla dejó claro que su prioridad no es una unidad partidaria superficial, sino depurar al Partido Liberal de aquellos actores que, a su criterio, han convertido al liberalismo en un instrumento subordinado a otras fuerzas políticas del país.
