El gobierno de Costa Rica elevó el tono contra el ministro hondureño de Desarrollo Económico, Fredis Cerrato, al acusarlo de promover una maniobra irregular para apropiarse de la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca), a través de un proceso que calificó como impropio y contrario a las normas regionales.
El señalamiento fue formulado de manera directa por el ministro de Comercio Exterior de Costa Rica, Manuel Tovar, quien afirmó que el funcionario hondureño estaría intentando saltarse los mecanismos establecidos, aprovechando la transición política en Honduras para colocarse al frente del organismo regional.
Desde la óptica costarricense, el intento resulta especialmente grave por tratarse de una acción inédita en el marco del Sistema de la Integración Centroamericana, lo que ha encendido alertas diplomáticas y generado incomodidad entre varios países miembros.
Tovar explicó que las objeciones no se limitan a aspectos administrativos, sino que también alcanzan la idoneidad del candidato propuesto, cuestionando si cumple con los requisitos necesarios para dirigir una institución clave para el comercio regional.
El funcionario costarricense recordó que el proceso terminó siendo declarado desierto ante la falta de consenso, situación que, según dijo, sorprendió a varios gobiernos y evidenció serias fallas en la forma en que se condujo la postulación.
Las críticas se intensificaron cuando Tovar puso en duda la ética del ministro hondureño, al asegurar que Costa Rica no participará en esquemas que comprometan la transparencia ni la credibilidad de los organismos regionales.
El conflicto se enmarca en las normas del SICA, que establecen una rotación entre los países para la conducción de sus instancias, correspondiendo actualmente a Honduras presentar candidatos tras la finalización del período del anterior secretario general.
Tovar detalló que el procedimiento exige la presentación de una terna que debe ser evaluada por los ministros de Comercio de la región, quienes, mediante consenso, seleccionan a la persona más adecuada para dirigir la Sieca.
No obstante, el ministro reveló que la propuesta hondureña no logró respaldo suficiente, debido tanto a cuestionamientos sobre los perfiles incluidos como a deficiencias en el proceso mediante el cual se conformó la terna.
Además de Costa Rica, Panamá, Guatemala y El Salvador expresaron reservas, consolidando un bloque de países que consideran que Honduras debe reiniciar el procedimiento y presentar nuevas opciones conforme a las reglas vigentes.
Tovar reiteró que el proceso quedó oficialmente sin efecto y que su país ha instado a las autoridades hondureñas a replantear la propuesta, descartando de plano la posibilidad de que Cerrato asuma el cargo bajo las condiciones actuales.
Incluso, los países inconformes analizan la conveniencia de esperar la toma de posesión del próximo presidente hondureño, Nasry Asfura, para que sea la nueva administración la que impulse una candidatura legítima y consensuada.
Según Tovar, el propio presidente electo habría tomado distancia de la iniciativa promovida por Cerrato, comunicando a los Estados miembros que su futuro gobierno no respalda ese intento de designación.
La inquietud regional se ve amplificada por la relevancia estratégica de la Sieca, institución encargada de la administración del mercado común centroamericano y pieza clave en la integración económica.
Aunque Costa Rica no participa activamente en todos los órganos del sistema regional, el área económica reviste una importancia particular para ese país, dado el peso que tiene Centroamérica en su balanza comercial.
El ministro explicó que una parte significativa de las exportaciones costarricenses se dirige a la región, especialmente desde pequeñas y medianas empresas que dependen de reglas claras y estables para operar.
Ante este contexto, Tovar subrayó que su país mantendrá una postura vigilante frente a cualquier decisión relacionada con la Sieca, para evitar designaciones que vulneren los acuerdos multilaterales.
El funcionario vinculó el intento atribuido a Cerrato con la administración saliente de Honduras, advirtiendo que no se tolerarán acciones de última hora que alteren el equilibrio institucional regional.
Con un lenguaje inusualmente duro para el ámbito diplomático, Tovar aseguró que Costa Rica no permitirá que se repitan episodios que, a su juicio, desvirtúan el espíritu de la integración centroamericana.
Este episodio se suma a una serie de controversias que han marcado el cierre del actual gobierno hondureño, en medio de señalamientos sobre decisiones adoptadas antes del cambio de mando.
La Sieca constituye uno de los principales pilares del comercio regional, facilitando el intercambio de bienes y servicios entre los países centroamericanos bajo un marco normativo común.
El rechazo expresado por varios gobiernos refleja, finalmente, una posición firme de la región frente a cualquier intento de imponer funcionarios en organismos multilaterales sin respetar los consensos y procedimientos establecidos.
