El diputado electo del Partido Nacional, Tomás Zambrano, ofreció declaraciones en la antesala de la instalación de la Junta Directiva Provisional del Congreso Nacional, en las que subrayó que el momento político exige responsabilidad y madurez para garantizar gobernabilidad en el nuevo período legislativo.
Zambrano explicó que la bancada nacionalista decidió concentrarse previamente en un punto específico de Tegucigalpa para movilizarse de manera conjunta hacia el Congreso Nacional, como una medida preventiva y de organización interna.
Según el parlamentario, esta decisión se adoptó tras registrarse incidentes protagonizados por colectivos del partido Libertad y Refundación (Libre), quienes habrían agredido al diputado electo Rolando Contreras, hermano del alcalde de San Pedro Sula, Roberto Contreras, situación que generó preocupación dentro del Partido Nacional.
Apertura al diálogo con el Partido Liberal
El legislador indicó que, una vez en el hemiciclo legislativo, él mismo o una comisión designada por la bancada nacionalista sostendría acercamientos con Jorge Cálix, candidato del Partido Liberal a la presidencia del Congreso Nacional.
Zambrano manifestó que la intención del Partido Nacional es alcanzar entendimientos amplios que permitan construir una junta directiva representativa, con la participación del Partido Liberal, PINU-SD y la Democracia Cristiana, en beneficio de la estabilidad institucional del país.
Cuestionamientos al Congreso saliente
En relación con el Congreso Nacional que concluyó funciones bajo la presidencia de Luis Redondo, el diputado electo fue crítico al señalar que esa legislatura acumuló un fuerte desgaste ante la opinión pública.
Indicó que el Congreso saliente cerró su período en medio de señalamientos y desconfianza ciudadana, siendo calificado por amplios sectores como uno de los más cuestionados de los últimos años.
Finalmente, Zambrano recalcó que el nuevo Congreso debe responder al clamor ciudadano por un clima político distinto, basado en el respeto y la concertación.
“Honduras necesita un Congreso sin confrontaciones, sin odio ni polarización, un Poder Legislativo que dialogue, construya consensos y defina una agenda común con los partidos políticos y la sociedad en general”, concluyó.
