Tegucigalpa, Honduras – A pocas horas de la instalación del nuevo período legislativo del Congreso Nacional 2026–2030, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional han reforzado un riguroso dispositivo de seguridad en los alrededores del Palacio Legislativo.
El objetivo de estas medidas es garantizar el orden y prevenir posibles incidentes ante la instalación de la nueva junta directiva que dará inicio formal a la legislatura.
El despliegue incluye un doble cordón de militares armados que restringe el acceso al Congreso solo al personal autorizado y apoya las labores de vigilancia junto con la Policía Nacional. Esta acción se da en un contexto de tensión, debido al rechazo de sectores del Partido Libertad y Refundación (Libre) a los resultados oficiales de las elecciones generales.
En los días previos, se observó la instalación y posterior retiro de vallas metálicas en diferentes accesos al edificio legislativo, una medida que había generado debates entre sectores políticos y ciudadanos sobre su propósito.
Las sesiones clave para la instalación del nuevo Congreso Nacional comenzarán con la elección de la Junta Directiva Provisional el 21 de enero, seguida por la conformación de la directiva en propiedad el 23 de enero, marcando el inicio formal de la legislatura.
Esta intensificación de seguridad se realiza en un marco de debate político y expectativa nacional, ya que también se espera la asunción del nuevo presidente de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, el 27 de enero, en una ceremonia que cerrará formalmente la transición del poder.
