A un día de la instalación del nuevo Congreso Nacional, el actual presidente del Legislativo, Luis Redondo, tomó la decisión de mandar a soldar las vallas que había colocado seguridad privada, bloqueando el ingreso al edificio legislativo.
La acción generó molestia entre miembros de las Fuerzas Armadas, quienes reaccionaron ante esta medida considerada inesperada y que modifica la seguridad previamente establecida en el perímetro del Congreso.
Algunas fuentes consultadas cuestionan las intenciones de Redondo, planteando si su objetivo es crear un ambiente de tensión para que se produzca un eventual enfrentamiento y dejar la impresión de que sufrió un “golpe” durante la transición.
El personal del Congreso tuvo que intervenir y expulsar a los militares que se encontraban resguardando el perímetro, lo que aumentó aún más la tensión en los preparativos de la instalación legislativa.
La situación mantiene en alerta a los distintos sectores políticos y a la ciudadanía, mientras se espera la ceremonia oficial de instalación del nuevo período legislativo.
