Tras una gira internacional de siete días, el presidente electo Nasry “Tito” Asfura regresa este martes al territorio nacional con el objetivo de restaurar los lazos diplomáticos con sus principales aliados.
El viaje concluye con una agenda de alto nivel que buscó reactivar la relación con Estados Unidos y consolidar la cooperación con Israel tras años de distanciamiento.
En su última escala en Jerusalén, Asfura se reunió con el Primer Ministro Benjamín Netanyahu y el presidente Isaac Herzog, logrando acuerdos para fortalecer el intercambio técnico y comercial entre ambas naciones.
Esta gestión marca un giro en la política exterior hondureña, priorizando la cercanía con el Estado judío como pilar estratégico de su próxima administración.
A su llegada, el mandatario electo se enfocará en los preparativos de su toma de posesión, programada para el próximo 27 de enero en la capital.
El equipo de transición ha confirmado que la ceremonia se desarrollará bajo un modelo de estricta austeridad, rompiendo con la tradición de actos masivos y costosos de gobiernos anteriores para proyectar un mensaje de ahorro y eficiencia administrativa.
Con el regreso de Asfura, finaliza la expectativa sobre el rumbo que tomará Honduras a partir del domingo, cuando asuma formalmente el cargo en un escenario de renovada confianza con la comunidad internacional.
