El presidente de la Asociación Nacional de Enfermeras y Enfermeros de Honduras (ANEEAH), Josué Orellana, calificó como un “total fracaso” la gestión en materia de salud del actual Gobierno, al denunciar que Honduras atraviesa condiciones incluso peores que en años anteriores, debido al abandono de la asistencia básica y la falta de respuestas estructurales en el sistema sanitario.
Orellana afirmó que la anunciada transformación del sector salud nunca se materializó y cuestionó que la reforma prometida quedara solo en el discurso oficial. “La tan apelada reforma de salud que iba a ser una maravilla se quedó únicamente en la imaginación de ellos. Hoy no estamos igual que antes, estamos peor que antes”, sostuvo el dirigente gremial.
El representante de las enfermeras señaló que la administración de la presidenta Xiomara Castro de Zelaya descuidó áreas fundamentales como el abastecimiento de medicamentos y el fortalecimiento de la atención primaria, lo que, a su juicio, refleja un colapso en la prestación de los servicios públicos esenciales.
Asimismo, Orellana cuestionó la ausencia de políticas preventivas en las zonas más vulnerables del país, situación que agrava el estado de salud de los pacientes antes de llegar a los centros asistenciales. “¿No hay una orden de los gobiernos de ir a los lugares postergados y buscar la prevención de la salud?”, reclamó.
La escasez de recursos técnicos y humanos, agregó, ha generado una situación insostenible en comunidades rurales, donde el personal de enfermería enfrenta una sobrecarga laboral extrema al operar sin el respaldo necesario del Estado, poniendo en riesgo tanto a los trabajadores como a los pacientes.
Según detalló Orellana, existen regiones donde una sola enfermera atiende hasta 1,078 habitantes, laborando en completo aislamiento. Ante ello, exigió el refuerzo inmediato de la contratación de personal para cubrir áreas históricamente olvidadas por las autoridades sanitarias.
El dirigente también denunció graves deficiencias estructurales en el sistema hospitalario nacional, al señalar que “los hospitales se están cayendo a pedazos”, mientras persiste la falta de medicamentos, insumos y materiales básicos para atender desde heridas simples hasta enfermedades complejas.
Insistió en que la incapacidad del Gobierno para garantizar insumos médicos esenciales provoca que la población reciba atención incompleta y deficiente, profundizando la crisis sanitaria en la red pública de salud.
Finalmente, Orellana sostuvo que la próxima administración presidencial enfrentará un reto histórico para revertir décadas de abandono en el sector salud y advirtió que el tiempo será limitado. “El gobierno que viene solo tendrá cuatro años, y esos cuatro años se van rápido si no se aprovecha el tiempo”, afirmó, reiterando la disposición del gremio de enfermería a colaborar, siempre que se traduzca en acciones concretas y no en promesas.
