La publicación en el Diario Oficial La Gaceta de nuevos acuerdos de nombramiento en la Secretaría de Salud, a escasos días del cambio de gobierno, ha encendido cuestionamientos desde sectores de la sociedad civil y analistas, quienes advierten que estas decisiones comprometen la institucionalidad y el proceso de transición.
De acuerdo con La Gaceta del viernes 9 de enero de 2026, la Secretaría de Estado en el Despacho de Salud oficializó el Acuerdo No. 11879-2025, mediante el cual se procede al nombramiento en cargos administrativos derivados del resultado final del Concurso Médico Cerrado Administrativo 2025. El documento establece que las designaciones se realizan con base en evaluaciones y listados remitidos por instancias técnicas, invocando disposiciones de la Constitución y la normativa administrativa vigente.
Sin embargo, observadores cuestionan la oportunidad política y administrativa de estos nombramientos, considerando que el actual gobierno se encuentra en la recta final de su mandato. Para la experta en políticas públicas y representante de sociedad civil, María Milla, resulta ilógico realizar designaciones cuando restan apenas semanas para la transición gubernamental.
Milla señaló que los funcionarios nombrados tendrían menos de un mes para ejecutar acciones de impacto real, por lo que —a su criterio— estas decisiones solo se explican si existe la intención de dejar estructuras amarradas o asegurar permanencia en la próxima administración mediante afinidades o alianzas políticas.
La analista recordó además que estos movimientos se producen tras la renuncia de la ministra de Salud, quien era la autoridad formalmente responsable de liderar este tipo de decisiones, lo que incrementa las dudas sobre la legalidad, la ética administrativa y la motivación real detrás de los nombramientos.
En ese contexto, Milla advirtió que el sistema sanitario hondureño enfrenta problemas estructurales profundos, como la falta de liderazgo técnico, planificación y transparencia, los cuales —según dijo— no se resolverán con nombramientos de última hora basados en compadrazgos, amistades o vínculos familiares, sino con una reforma integral y meritocrática.
Sectores críticos consideran que este tipo de acciones contradicen el espíritu de una transición ordenada y responsable, y llaman al respeto del próximo gobierno para definir su propio equipo de trabajo, especialmente en una institución clave como la Secretaría de Salud, que enfrenta retos urgentes en cobertura, calidad y gestión.
Hasta el momento, las autoridades no han emitido un pronunciamiento adicional para aclarar el alcance y justificación política de los nombramientos publicados en La Gaceta, mientras crece el debate público sobre la conveniencia y legitimidad de estas decisiones en el cierre de la actual administración.

