Cardenal Rodríguez denuncia que buscan desalojar albergues y llama a no contagiarse del virus de la indiferencia

0
14

Luego que el sábado varios hondureños damnificados denunciaran que están siendo sacados de los albergues, este domingo el cardenal Óscar Andrés Rodríguez, denunció que buscan desalojar a las personas que se encuentran en los distintos albergues del país.

– El cardenal hondureño lamentó la burocracia que existe en la entrega de ayuda a los damnificados por Eta e Iota.

– Pide a los hondureños no contagiarse del virus de la indiferencia.

El arzobispo de Tegucigalpa aprovechó la homilía dominical para reprochar la burocracia en las ayudas y los intentos de desalojos en albergues de Tegucigalpa y San Pedro Sula.

“Ayer escuchábamos cómo algunas personas que están en albergues ya les han dicho que se salgan y que se vayan, ¿por qué?, no tienen casa ni a donde ir, ¿acaso una nueva casa se hace mágicamente?”, externó el cardenal hondureño.

En su homilía, el jerarca católico no identificó a quienes buscan desalojar los albergues.

Lamentó la burocracia que ha dado en la entrega de ayudas y añadió que “el que sufre no puede esperar”.

Recordó la frase del papa “los pobres no pueden esperar” y pidió no contagiarse con el virus de la indiferencia.

El religioso dijo que la indiferencia no es posible y que todos debemos contribuir con los que sufren.

Reflexionó que el juicio final del que hablan las escrituras no será en el cielo o entre nubes sino que es cada día, acá en la tierra y que los que comenten injusticias, oprimen, son impunes e insolidarios, serán los que deberán apartarse del llamado de Dios.

“El juicio es aquí, cada día y cada momento en el amor que prestamos a nuestro prójimo”, apuntó.

El también coordinador del Consejo de Cardenales del Vaticano recriminó a las multinacionales que reinan el mundo y a la ambición del dinero.

“¿Quiénes son aquellos pocos que acumulan todos los bienes y riqueza de este mundo y que imponen políticas injustas?”, cuestionó.

Como consecuencia de lo anterior surge una serie de pequeños reyezuelos que tienden a esclavizar a la población y manifiestan necesidades exageradas de reconocimiento y tener puestos en la política.

Finalmente exhortó a buscar la verdad en Jesús, el Cristo Rey de Honduras, y seguir sus pasos a fin de salvar las almas de los pecadores.