Jennifer Lopez y Shakira arrasan en el #SuperBowl más latino de la historia

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Prometieron convertir el espectáculo más visto del año en una celebración global de la cultura latina y no han decepcionado. Ante una audiencia de más de 100 millones de personas y la ciudad de Miami como escenario simbólico, Jennifer Lopez y Shakira desplegaron todas sus armas para brillar en el espectáculo del intermedio de la Super Bowl, el evento de mayor magnitud al que puede aspirar cualquier artista en el mundo. Durante 14 minutos, la neoyorquina y la colombiana aprovecharon al máximo cada segundo en pantalla para exprimir sus mayores éxitos en un apabullante show de baile, luz y color que prescindió de la pirotecnia e infraestructura utilizadas por otras como Lady Gaga o Katy Perry, pero que no permitió pestañear a los espectadores.

Sobre las dos y diez de la madrugada –hora española– Shakira salió al escenario del Hard Rock Stadium para abrir un espectáculo cuyo coste ha alcanzado este año una cifra cercana a los 12 millones de euros –casi un millón por minuto de duración–, según publicó la agencia Reuters. La de Barranquilla demostró su versatilidad no solo como intérprete sino también como música (tocó guitarra y batería) y bailarina, desplegando sus icónicos movimientos de cadera. Vestida por completo de rojo, interpretó temas como She Wolf, Empire o Whenever Wherever. En los seis minutos que duró su bloque en solitario, también tuvo tiempo para hacer guiños al trap y al reguetón con canciones como Chantaje y contó con la colaboración de Bad Bunny, el puertorriqueño convertido en una de las grandes sensaciones musicales del momento, con quien versionó hits recientes como I like it y Callaita, antes de encender el escenario con su Hips don’t lie. “Hemos escalado el Kilimanjaro y los latinos hemos hecho historia esta noche”, afirmaría en su cuenta de Twitter tras la victoria de los Kansas City Chiefs sobre los San Francisco 49ers.

La cantante apostó para la ocasión por un conjunto rojo de falda y top a juego creado por el diseñador Peter Dundas, que ya ha trabajado vistiendo a artistas como Beyoncé o Rita Ora. Según contó a Vogue el estilista de la cantante, Nicolas Bru, la última en vestir de rojo en la Super Bowl fue Diana Ross en 1996, motivo por el cual se decantó por este color. Shakira coronó su conjunto con unas botas a juego obra del artista Daniel Jacob, más conocido con el nombre de su marca, The Dan Life, en la que elabora piezas-joya con un punto infantil. Las botas creadas para Shakira estaban formadas por 30.000 cristales y requirieron de 10 días de trabajo, tal y como explicó el artista en su cuenta de Instagram. Aunque en su tienda online solo es posible hacerse con un único modelo de calzado (el grueso de sus creaciones son colgantes), sus zapatillas Nike cuajadas de brillantes tienen un precio de 7.500 dólares (unos 6.776 euros), lo que sirve para hacerse una idea del elevado coste de las botas elaboradas para Shakira.

Shakira, con conjunto creado por Peter Dundas. FOTO: GETTY

Tras su actuación, Jennifer Lopez tomó el relevo con Jenny from the block, uno de sus primeros éxitos como solista. La del Bronx demostró también las dotes adquiridas en el pole dance gracias al filme Estafadoras de Wall Street mientras sonaban otros incunables de su discografía como Waiting for tonight, Get it right o Ain’t it funny. Al igual que en el caso de su compañera de actuación, otro célebre cantante de reguetón la acompañó en el escenario: en este caso, el colombiano J. Balvin, que disparó los decibelios con Mi gente.

La del Bronx irrumpió en el escenario ataviada con un body de cuero negro que, como cabía esperar, estaba firmado por Versace. La cantante, que es imagen de la marca en su campaña para la próxima primavera-verano, mantiene una larga relación con la etiqueta capitaneada por Donatella. Ella fue la encargada de cerrar su último desfile vistiendo un diseño inspirado en el vestido viral que impulsó la creación de Google Images. En esta ocasión la casa italiana diseñó un body sin mangas adornado con tachuelas doradas y cristales que necesitó de 400 horas de trabajo para su creación y estaba inspirado en una sesión de fotos de la edición estadounidense de Vogue en 1991 que partía de la figura de Marlon Brando.

Jennifer Lopez, con body de cuero negro de Versace. FOTO: GETTY

La cantante lució dos conjuntos más durante la actuación demostrando una capacidad asombrosa para cambiarse de ropa en apenas siete segundos. Sus estilistas, Rob Zangardi y Mariel Haenn, explicaron a The Hollywood Reporter que dado que la cantante no abandonaba el escenario en ningún momento, apostaron por crear looks a base de superposiciones que le permitieran pasar de uno a otro rápidamente. “Diseñamos 213 trajes y 143 pares de zapatos para este espectáculo de seis minutos, mientras que para su gira hicimos 140 trajes para un show de dos horas”, detallaron.

En el segundo cambio de ropa la artista lució un ajustado traje plateado confeccionado con 800 piezas de cuero, 12.000 lentejuelas plateadas y 15.000 cristales de Swarovski, todo cosido a mano sobre un tul que imitaba el tono de su piel. Para terminar, la cantante llevó otro body, en este caso plateado, con flecos de malla de metal y cristales que, en un principio, combinó con una gigantesca capa de plumas que rendía homenaje a las banderas de Puerto Rico y Estados Unidos.

Jennifer Lopez y su hija Emme cantaron juntas sobre el escenario. FOTO: GETTY

Con ella dio paso a On the Floor para protagonizar el gran momento de la noche: su hija Emme, de 11 años, subía al escenario liderando un coro de niños para cantar Let’s get loud. Shakira se unió a ellas, esta vez vestida de dorado también a cargo de Peter Dundas, y al ritmo del Waka Waka cerraron una actuación que ha recibido críticas entusiastas en prensa y redes sociales. “Son diosas en plata y oro”, dijo el estilista de Shakira a propósito de esa imagen final de las dos divas. “Cuando pienso en mi hija, en todas las niñas del mundo, ver a dos latinas haciendo esto, en este país y en este momento… Supone algo muy empoderador para nosotras”, confesó Lopez en la rueda de prensa previa a la jornada. Celebrities como Kim Kardashian, Lady Gaga o Donatella Versace felicitaron a través de las redes sociales al dúo de artistas.

Las dos estrellas se repartieron los 14 minutos de espectáculo de manera equitativa. FOTO: GETTY

“Este espectáculo va a tener una connotación social y un peso importante al mostrar la relevancia y la contribución cultural de los latinos en los Estados Unidos y en el mundo”, añadió Shakira en una entrevista con la cadena de televisión oficial de NFL. La cantante, que celebraba su 43 cumpleaños, quiso rendir homenaje al Carnaval de su localidad natal, Barranquilla, rodeándose de algunos de los personajes icónicos del evento folclórico más importante de Colombia, ataviados con máscaras, congos y tocados realizados por artesanos para la ocasión. También convirtió en viral un gesto con la lengua que realizó frente a la cámara, característico de la mencionada festividad.

La colombiana y la neoyorquina han tomado el relevo del grupo pop Maroon 5, que el pasado año ofrecieron uno de los conciertos más criticados en la historia del evento. Este también supone el primer fruto de la colaboración entre la NFL y la productora Roc Nation, liderada por el rapero Jay-Z, que busca mejorar la selección de artistas para los eventos y promover el cambio y la justicia social en una competición inmovilista y conservadora por naturaleza. El espectáculo del intermedio más visto de la historia continúa siendo el de Katy Perry en 2015, con una audiencia cercana a los 120 millones de espectadores en directo. Precisamente la cantante de éxitos como Roar mandaba ánimos a las dos artistas a través de Twitter unas pocas horas antes de subir al escenario.

La cantante Demi Lovato se encargó de interpretar el himno estadounidense en la previa del encuentro, una de sus primeras apariciones públicas desde la sobredosis que puso en peligro su vida en julio de 2018. La exchica Disney derrochó todo su talento vocal vestida con un mono blanco de manga larga, pantalón recto y cinturón, mientras que la leyenda del góspel Yolanda Adams entonó America the Beautiful, otro himno oficioso del país.

La interpretación del himno de Demi Lovato fue muy celebrada por los espectadores. FOTO: GETTY