Los altos costos de producción y alzas a los precios seguirán hasta 2022

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Los altos costos de producción seguirán afectando la economía hondureña por lo que resta de 2021 y durante 2022, según encuesta realizada por el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) al sector agroalimentario.

En consecuencia, los productos alimenticios se mantendrán con precios altos e incluso otros podrían seguir subiendo.

“El 100% de las personas consultadas espera que la producción en lo que resta de 2021 y el próximo año se verá afectada por esta crisis, de quienes al 80% les afecta en un rango de entre 11% y 100%”, detalla el informe denominado

“Impacto del incremento de precios internacionales de los principales commodities, los fletes marítimos, el tipo de cambio en la agroindustria hondureña y otros sectores de la economía”.

La crisis -que ha provocado un fuerte aumento de hasta 30% en los alimentos en el último año, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)- se deriva de un incremento en los fletes marítimos y los fertilizantes, principalmente.

“Los problemas de transporte marítimo originados por la pandemia del covid-19,
aunado a la fuerte demanda de contenedores, continuarán presionando al alza
las tarifas de flete provocando que los precios se mantengan por encima de sus
niveles prepandemia”, afirman los organismos internacionales.

Mientras que las alzas a los fertilizantes -cuyo precio se ha duplicado en
Honduras- se deriva del clima extremo en los principales países productores
como Rusia, Canadá y China. Además, se registra un aumento de los costos de la
energía y los combustibles, ya que el petróleo ha subido en 64% en los últimos 12
meses.
“Los altos costos de los fertilizantes elevarán los costos de producción para los
agricultores de todo el mundo”, advirtió la ONU.

En ese sentido, “la agroindustria hondureña y otros sectores económicos
continuarán enfrentando en los próximos meses una alteración en su estructura
de costos por materias primas y fletes… Esta situación del sector productivo es
un riesgo potencial para la seguridad alimentaria y los precios de los principales
bienes de consumo”, advirtió el Cohep.