El último adiós a Chelato Uclés: sepultan al Profe José de la Paz Herrera

0
35

¡Honduras está de luto! Los restos de Chelato Uclés fueron sepultados este viernes en el cementerio Santa Cruz Memorial de la capital.

El momento más amargo ocurrió cuando sus hermanos, hijos, colegas y fanáticos
tuvieron que despedirse de don José de la Paz Herrera, la leyenda hondureña que nació después de la triste noche del jueves 28 de abril de 2021, cuando se confirmó su deceso.

Sus parientes decidieron acercarse uno a uno al féretro y solicitaron privacidad para ese momento tan íntimo.

Lágrimas, aplausos y emotivos discursos hubo antes de depositar el ataúd en su
última morada.

Como un “hombre sencillo, colaborador y que estaba pendiente de hacerlo bien
todos los días y con esta tristeza que hablo, recuerdo una vez que le dije que cómo le gustaría que lo recordaran y él me dijo que en su tumba quería que dijera
‘aquí yace un forjador'”, recordó Rolin Peña al querido DT.

Además, Clovis Morales, acompañante en el cuerpo técnico de Chelato en España
1982, lo describió como un “héroe nacional”.

Previo a su sepelio se realizó una misa de cuerpo presente en la capilla San
Judas Tadeo de la Basílica de Suyapa, a la que acudieron familiares cercanos y
algunas amistades.

El Profe falleció el pasado miércoles 28 de abril en el Instituto Hondureño de
Seguridad Social (IHSS) a causa de un infarto.
Leyenda del fútbol

El nombre de José de la Paz Herrera se inmortalizó en los corazones de los
hondureños y el mundo luego de hacer una hazaña histórica: llevar a Honduras a
su primer mundial de fútbol.

Cuando su país era un completo desconocido en gran parte del mundo, él con su
sapiencia llevó la bandera catracha a la cima y la hizo flamear con grandeza en
aquel mundial que lo inmortalizó. “Uy, fue un momento épico”, dijo más de
alguno con el pecho inflado de orgullo por haber llevado a su primer mundial a
Honduras.

España 82 fue su consagración y a partir de allí el nombre de José de la Paz
Herrera se quedó en el corazón de cada hondureño agradecido.

Los goles de Salvador Bernárdez y Allan Costly (2-0) aquel 30 de julio de 1980 en
Panamá marcaron el inicio de aquella memorable eliminatoria que se finiquitó
con una hexagonal excelsa en Tegucigapa: 4-0 ante Haití, 2-0 a Cuba, 2-1 frente a
Canadá, 0-0 versus El Salvador y un 0-0 con México.