¿Qué vitaminas necesitamos para estar sanos y dónde obtenerlas?

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Las vitaminas son sustancias orgánicas de vital importancia para nuestra salud y deben ser proporcionadas en cantidades pequeñas pero suficientes a través de los alimentos.

Su ausencia en el organismo puede ocasionar serios problemas de salud, por lo que una alimentación sana es fundamental en la prevención.

Hoy hablaremos de las cuatro principales vitaminas y su función, así como la cantidad que necesitamos para conservar nuestra salud.

© Proporcionado por MetroVITAMINA A

Es importante para la vista, el sistema inmunológico, la reproducción y el crecimiento. La FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan el consumo de 750 µg de retinol por día para adultos; las madres lactantes necesitan 50 por ciento más, y los niños y bebés cantidades menores.

Fuentes de vitamina A: frutas y verduras de color amarillo y anaranjado intenso, verduras de hojas verdes, leche, huevos, hígado y otros órganos.

© Proporcionado por MetroCOMPLEJO B

Las ocho vitaminas del complejo B participan en el procesamiento de la energía corporal, en la regulación de sus funciones y en la construcción y reparación de tejidos.

Alimentos ricos en vitaminas del complejo B son todas las carnes, hígado, pescado,

huevos, diferentes tipos de nueces, semillas, leguminosas y verduras de hoja verde.

© Proporcionado por MetroVITAMINA C

Es importante para la salud de los tejidos

y ayuda a mantener unidas sus células. También puede reducir el riesgo de adquirir enfermedades. La OMS sugiere una cantidad de 25 mg para adultos, 30 mg para adolescentes, 35 mg en el embarazo y 45 mg durante la lactancia.

En sus primeras etapas, la carencia de esta vitamina puede ocasionar encías que sangran y cicatrización lenta de las heridas.

© Proporcionado por MetroVITAMINA D

Es importante para los huesos, el sistema inmunológico, el cerebro, el sistema nervioso, la piel, los músculos y los órganos reproductores. El cuerpo tiene una capacidad considerable para almacenar vitamina D en el tejido graso y en el hígado, por lo que una reserva adecuada es importante en las mujeres embarazadas, a fin de evitar la predisposición al raquitismo en los bebés.

Su mejor fuente es la producción propia, a través de la exposición de la piel a la luz del sol.

La alimentación no siempre brinda la cantidad necesaria de vitaminas que el cuerpo requiere. Es por eso que los suplementos nutricionales o complementos vitamínicos se convierten en aliados claves para nuestra salud.