YANI ROSENTHAL

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Yani Benjamín Rosenthal Hídalgo es uno de los precandidatos más reconocidos en estas elecciones primarias, no solo a nivel del partido liberal, sino también en relación a los demás partidos.

A sus 55 años de edad, es la décimo tercera vez que correrá en una justa electorera.

Nacido en la ciudad de San Pedro Sula un 14 de julio de 1965, Yani fue desde muy pequeño una persona con privilegios al pertenecer a la familia más rica de toda Centroamérica en aquella época. Hijo del ya fallecido Jaime Rosenthal Oliva, Yani supo desde muy pequeño que su inclusión en la política al igual que su padre, seria parte fundamental en diario vivir.

Su abuelo de origen judío llegó a la zona industrial con los deseos de progresar y poco a poco se fue construyendo un imperio que fue manejado por toda la familia.

Graduado de la carrera de derecho y posteriormente como notario en 1998, no se detuvo en su formación académica, graduándose años más tarde como licenciando en Administración de Empresas, adquiriendo nuevos conocimientos para el manejo del rubro familiar.

Sin embargo, antes de alcanzar todos esos títulos, Yani Rosenthal tuvo su primer trabajo como gerente del desaparecido diario Tiempo, donde incursionó con una política editorial agresiva, aguerrida de corte profesional y consecuente con el tiempo. Posteriormente pasó a Cementos del Norte y se quedó en esa área empresarial.

En su vida personal, está casado con Claudia Madrid, con quien tiene cuatro hijas: Isabella, Victoria, Elissa y Alexandra. Además, es hermano de Patricia y Carlos José y Cesar Agusto hijos del desaparecido empresario.

En 1997 participó como coordinador de sector del Partido Liberal en San Pedro Sula en la campaña presidencial 1996-2000 como Asesor del Consejo Departamental de Cortés.

De 2006 a 2008 fue Ministro de la Presidencia en el gobierno de Manuel Zelaya Rosales. Fue diputado al Congreso Nacional en el período 2010-2014.

Se entregó a la justicia estadounidense purgando una pena de tres años de cárcel por haber colaborado con narcotraficantes. Durante su estadía en prisión Yani vió la pobreza de cerca, vivió situaciones que jamás hubiese imaginado y lo volvieron más humano según cuenta él mismo. Su regreso al país era uno de los más esperados por un sector del liberalismo que hoy lo apoya como precandidato del partido liberal, siendo uno de sus objetivos al ganar las primarias buscar una Alianza de Oposición para frenar una victoria del partido nacional.