Biden canjea a los dos ‘narcosobrinos’ de Maduro por siete estadounidenses atrapados en Venezuela

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Nicolás Maduro ha obtenido una importante victoria diplomática al llegar a su primer gran acuerdo con el gobierno de Washington, que ha accedido a intercambiar a dos de sus prisioneros más emblemáticos, los dos narcosobrinos de la pareja presidencial, por siete estadounidenses retenidos en Venezuela por el chavismo.

Se trata de Efraín Campo Flores (36 años) y Franqui Flores de Freitas (37), sobrinos de la “primera combatiente revolucionaria” y mujer de Maduro, Cilia Flores, famosos tras protagonizar una operación de película por parte de la DEA, que les detuvo por sorpresa en Haití y los trasladó a Nueva York gracias a una extradición exprés.

La propaganda revolucionaria vendió a su opinión pública que los dos jóvenes eran protagonistas de una venganza del imperio contra Maduro, pero un tribunal estadounidense condenó en 2017 a los dos narcosobrinos a 18 años de prisión por conspirar para traficar con 800 kilos de cocaína.

 

A cambio de la libertad de los “dos jóvenes venezolanos injustamente detenidos”, como los ha definido el gobierno de Caracas en un comunicado, el gobierno de Joe Biden ha conseguido la puesta en libertad de los cinco directivos de Citgo, la filial estadounidense de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), y los ciudadanos Osmar Khan y Matthew Heath, encarcelados por el gobierno de Maduro en los últimos meses.

“Pronto se reunirán con sus familiares y estarán en los brazos de sus seres queridos, que es donde deben estar”, afirmó Biden en un comunicado distribuido por la Casa Blanca.

La presión de la opinión pública estadounidense ya forzó en marzo pasado la presencia de un enviado especial de Biden en Caracas, durante el inicio de las negociaciones entre ambos gobiernos con la invasión de Ucrania y la crisis energética como telón de fondo. “Cuando se dio el canje de Trevor Reed (exmarine liberado por un piloto ruso en EEUU), la presión aumentó. Biden ha recibido mucha presión pública para hacer lo que fuese necesario para sacarlos de Venezuela”, constató para EL MUNDO María Puerta Riera, profesora de gobierno americano en Florida.

La odisea de Heath, que incluso sufrió en junio pasado un intento de suicidio tras permanecer en prisiones venezolanas durante dos años, había conmovido especialmente a los estadounidenses. “Este es un canje que puede parecer desequilibrado, pero para efectos de la opinión pública, siete ciudadanos de este país tienen mucho peso”, confirmó Puerta.

 

“La incógnita es si esto logrará impulsar el regreso del gobierno de Maduro a la negociación con un sector de la oposición en México. El momento es clave. Ante la cercanía de las elecciones de medio término, el gobierno de EEUU evaluó ampliar las sanciones contra Venezuela”, destacó el internacionalista Mariano de Alba.

 

Precisamente está a punto de cumplirse un año desde que Maduro decidiera boicotear las negociaciones con la oposición en México, auspiciadas por el gobierno de Noruega y con amplia representación internacional. El “presidente pueblo” aprovechó la deportación desde Cabo Verde a EEUU de quien se considera su testaferro y principal operador financiero del chavismo, el millonario colombiano Alex Saab, para dar por acabados unos diálogos considerados como trascendentales por la comunidad internacional.

“Maduro le saca partido a cualquier derrota. Pero de lo que se trata es de un sistema muy eficiente de secuestro que le ha permitido negociar políticamente. Puede que sea un triunfo, porque tiene de vuelta a sus sobrinos políticos, pero la victoria diplomática que le interesa le está costando mucho más”, concluyó Puerta.