Doce privados de libertad que intentaron y ayudaron a planificar una fuga en la Penitenciaría Nacional de Támara, fueron trasladados al Centro Penitenciario de alta seguridad en Moroceli, El Paraíso, conocida como “La Tolva” o “El Pozo II”.

Según las autoridades penitenciarias los ocho internos del módulo de Sentenciados II, intentaron fugarse por la parte de atrás del establecimiento en donde hicieron un hueco para poder salir, siendo descubiertos por los agentes penitenciarios quienes frustraron su intento de fuga.

Mientras que, por el portón principal, otro interno del módulo de Casa Blanca intento fugarse oculto en un saco en el que transportaban sandalias, en este caso se trasladó a él, junto a otros tres que le habrían ayudado a planificar la fuga que fue frustrada por los custodios, a Moroceli.

Se indicó  que los tres internos ayudaron a meter a la persona al saco y lo costuraron para evitar que fuera descubierto.

German McNiel, subdirector del Instituto Nacional Penitenciario (INP), dijo  que “fueron trasladadas estas personas involucradas en este intento de fuga del centro penitenciario de Támara hacia la penitenciaria de Moroceli, El Paraíso. No vamos a permitir este tipo de acciones y vamos a aplicar los correctivos del caso”.

Señaló que estos intentos de fuga son a consecuencia de que “no les están gustando las medidas que se han venido tomando en el sistema penitenciario, no les ha gustado los mecanismos de control que se están imponiendo y por eso están queriendo evadir la privación de libertad pero no van a lograr su cometido porque estamos trabajando arduamente para ello”.

McNiel aseguró, que las personas trasladadas a Moroceli, no pertenecen a maras y pandillas y son del grupo denominados paisas, que no pertenecen a ninguna organización delincuencial, sin embargo, pretendían cometer estas acciones que no las vamos a permitir.

En relación a ocho internos del módulo Sentenciados II, indico que estos pretendían fugarse por un agujero, pero su plan de fuga fue frustrado por los agentes penitenciarios que   realizaban los permanentes rondines (vigilancia), y los que permanecen en los torreones y se logró identificar a estas personas que pretendían realizar esta acción al margen de la ley.