Hondureña en China: es como una película de terror estoy aislada y afuera no se escucha más que la ambulancia

0
38

“Tengo mucho miedo, yo confió en Dios…solo espero no contagiarme para volver a Honduras”, relató entre lágrimas y sollozos a EL HERALDO Cathy Samantha Murillo Brooks, una brillante estudiante hondureña que lleva 23 días en cuarentena en su cuarto de la
universidad de Three Gorges, ubicada en la ciudad de Yichang, a dos horas en
tren de Wuhan, Hubei, China, epicentro del virus Covid-19 o coronavirus.

La joven estudiante de ciencias farmacéuticas implora a las autoridades
hondureñas para que la ayuden a salir de la zona, como lo han hecho con los
estudiantes de otros países del mundo. “No tengo contacto con el exterior, estoy
aislada, es como una película de terror donde usted no escucha más que la
ambulancia y carros del gobierno afuera”.

Brooks no pierde la fe, su familia es un motor y sus oraciones diarias su fortaleza.
“Paso con la preocupación de todo esto, ni ganas de comer me dan, no he podido
dormir en casi tres días y si duermo, solo una o dos horas”.

Desde la embajada de Honduras en la República de China (Taiwán) han
tratado de ayudarla, pero debido a que Honduras no tiene relaciones
diplomáticas con China todo se ha complicado. “Agradezco a la embajada en
Taiwán, han estado pendientes de mí… y les pido que si no tenemos relaciones
con este país (China) que lo hagan por medio de otro, Japón, Corea, incluso
Rusia, porque vi que hay una embajada de Honduras en Rusia para que puedan
ayudarme a trasladarme hasta que las cosas mejoren”.

La situación de la estudiante hondureña es dramática. Está en depresión y las
medidas cada vez son más estrictas, vive encerrada, la comida escasea y el agua
no es la mejor

“Se me hace eterno el día, como poco, incluso ahorita, porque todavía tengo
ciertas cosas, pero han pasado seis días que no han regresado para decir aquí hay
comida o tengan estos ingredientes y cosas… aquí hay dos ventanas y puedo ver
para afuera un poco, pero incluso nos pidieron que solo abramos las ventanas
dos horas y después cerrarlas por protección, porque nunca se sabe qué puede
pasar”.

Con la incertidumbre de no saber qué va a pasar con ella, agradeció a los suyos: “Mi familia no es adinerada ni nada por el estilo, solo que se queman el lomo día a
día para darme un mejor futuro”.

A continuación parte de la plática que en exclusiva tuvo EL HERALDO con esta valiente joven hondureña que se encuentra bajo resguardo ante el
asecho de una enfermedad que tiene al mundo en estado de alerta:

-Samantha, ¿cuál es su situación actual en China?

Tengo 23 días de cuarentena, en los que no he podido salir afuera, estoy
encerrada en el dormitorio.

-¿En qué momento se agudizó la crisis?
Al principio las cosas no estaban tan mal en el sentido que la universidad tenía la
posibilidad de comprarnos comida, no podíamos salir pero podíamos comprarla,
pero ahora es bien difícil porque estamos escasos tanto de alimentos como (de)
equipo para protección. Las mascarillas están agotadas y pues cada dos semanas
nos traen dos mascarillas, entonces, esas usamos por mientras nos entregan las
otras, por mientras puedan conseguir.

-¿La comida se agota?
Sí, nos traen la comida, pero habemos alrededor de 400 estudiantes
internacionales que aún estamos en dormitorios, y usted sabe que cuando no
hay ningún supermercado abierto o solo uno y toda la ciudad está comprando en
el mismo lugar, las cosas se terminan, entonces, ellos están tratando de
buscarnos productos pero el problema es que esto viene con una lista, si yo digo
quiero comprar algo, me ponen en una lista de espera y las primeras personas
que pidieron reciben y los demás tenemos que esperar, entonces, no es que nos
traen a todos por igual, va por espera.

-¿No pueden cocinar?
Hace como una semana tuvimos problemas porque hubo un pequeño incendio
en uno de los dormitorios de mujeres porque vivimos separados, no mixtos,
entonces, el problema es que ahora ya no pueden ni cocinar, y en los dormitorios
es prohibido, por la ley, la mayoría de cosas que compramos son enlatadas y que
se puedan comer sin ser cocidas.

-¿Servicios de luz y agua?
El agua se ha estado acabando y tenemos que estar tomando agua de la pila, mi
familia me dice que la hierba y le ponga gotas de limón, si ustedes investigan, el
agua potable en China no es muy buena, no es saludable, a pesar de la condición
que tienen no es igual… se puede sentir, incluso, cuando uno se baña mucho
químico en ella, entonces tenemos ese problema.

-Usted se comunicó con la embajada de Honduras en Taiwán, ¿qué
le dijeron?
Pedí ayuda a la embajada de Honduras en Taiwán para ver si me pueden ayudar,
pues han evacuado algunos estudiantes y yo entiendo que Honduras no tiene
relación con China porque cuando yo vine aquí tuve que ir a Costa Rica a hacer el
visado, y yo aquí soy la única estudiante de toda América en esta ciudad, me dijo
(la embajada de Honduras en Taiwán) que es difícil que ayuden, han tratado de
enviarme cosas pero no se puede por las restricciones de no traer cosas a la
provincia, no tengo contacto con el exterior, estoy aislada.

-¿Cómo pasa los días?
Créame, incluso ahorita que le estoy hablando, tengo nervios, porque estar solo
23 días, porque yo tengo una compañera de cuarto, pero ella se fue cuando
salimos de vacaciones que fue antes que estuviera el virus, entonces yo decidí
quedarme porque quería pasar la festividad (el año nuevo chino) aquí, luego ella
se quiso regresar pero la universidad le dijo que no, entonces estoy sola, ha sido
muy triste y desesperante con la ansiedad de saber qué va a pasar mañana, si voy
a poder regresar a Honduras.

-¿Le tocó aguantar hambre en algún momento?
No aguanté hambre porque yo como poco, y lo que pude comprar y lo que me
han traído, pero paso con la preocupación de todo esto y ni ganas de comer me
dan, sin mentirle no he podido dormir en casi tres días y si duermo, solo una o
dos horas.

Información de El Heraldo.