Catracha le roba el corazón al ciclista uruguayo que busca llegar a Alaska

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El ciclista uruguayo, Tabaré Alonso, fue objeto de un nuevo robo en Honduras, pero esta vez no se trata de su famosa bicicleta “América” o sus pertenencias, sino que de su corazón, al enamorarse de una hermosa catracha.

Alonso que se encuentra en Honduras como parte su travesía hasta Alaska, Estados Unidos, aseguró en sus redes sociales que se ha enamorado en Honduras de una mujer a la que calificó de “dulce y tan fría a la vez” y a la que le pidió dejar todo para que lo acompañara en su viaje.

El uruguayo relató que, ante tal propuesta la catracha en cambio le pidió que se quedará con ella.

Alonso, que se hizo famoso por el robo y recuperación de su bicicleta en San Pedro Sula, le recordó a la fémina sobre su sueño y los obstáculos que ha vivido para cumplirlo y al que no puede renunciar.

En su publicación el extranjero, recibió de sus seguidores muchas palabras de aliento, para que continué con su sueño y mantener una relación a distancia con la hondureña.

También resaltaron la belleza que caracteriza a las mujeres hondureñas, que cautiva a nacionales y extranjeros.

Otros en cambio aseguraron que Alonso se expresó de forma metafórica y que la mujer de la historia era nuestra hermosa Honduras.

A continuación el relato completo:

El camino del Corazón: Hacia el Norte, me enamoré…

¿Querés venir conmigo en bicicleta hasta Alaska?
Quiero verte otra vez… y de mil maneras más
le decía a ella, a una catracha “venite conmigo sin pensarlo dos veces”
Y me contesta ¡¡¡Será fascinante.!
¡Pero, aún estoy muy apegada a las cosas… me costó muchos años construir lo que tengo, no puedo sólo olvidar mi presente y pasado, mis amigos, mi madre, mi trabajo, mi casa…!  la tomé fuerte de su mano y le seguía insistiendo “dejarías todo para construir otras cosas aún más gigantes, sería una experiencia increíble terminar de conocer parte de América a tu lado”… Ella se apartaba y caminaba de un lado a otro, como tratando de buscar alguna respuesta, pero solo me decía muy despacio: ¡Tabaré, yo no puedo salir a conocer al vecino cuando apenas conozco a mi país…!  dibujó con un palito una línea sobre la tierra, del lado de ella me decía mira: este es mi refugio y mi hogar y del otro lado de la línea, Aquí estas tú y tú sueño Tabaré, son sólo tú y América…

¡Qué mujer!!! … ¿Cómo puede ser tan dulce y tan fría a la vez? Yo en este viaje aprendí a conocer y a sentir a las personas en tan sólo horas, y ella con su forma de ser y su firmeza me hipnotizo de inmediato, me dio la inspiración para hacer lo que no me he atrevido a hacer en 30 meses: Te pido que te vengas conmigo por favor.! Como si fuéramos uno.

Yo la miraba en busca de un “sí” ella me miro y dijo: Quédate aquí conmigo Tabaré.

En ese instante, viejos recuerdos rodaron por mi mente y nuevas lágrimas … Fue tan corto el tiempo en que disfruté de su amor que se sentía interminable cada segundo y tan duradero… me hundí en la profundidad de sus ojos, me enamoré de su risa, jugué como el viento con su pelo, la amé de tal forma que, al escuchar su voz, mi corazón abría sus ventanas, esas que dan hacia el mañana perfecto … Primera vez que conozco a una mujer tan fuerte que lo único que le decía era, ven conmigo. acompañarme en mi viaje, “una chica todo terreno” Todo era perfecto… Segundos enteros de risas, juegos, suspiros y grandes momentos… Ella me contó sobre la historia de su aldea y me mostró una de las caras más bellas de Honduras (las vivencias del sacrificio, el valor y la lucha de sus mujeres, de sus niñas), ella me inspiró a escribirle a la paz, ella, ella…

¿Qué más podíamos pedirle a la vida, que fue tan generosa con nosotros? Nada pedimos… Nada necesitábamos.! todo era premios de amor.

Pero cuando ella dijo «quédate conmigo» me invadieron los recuerdos de cómo un día mientras estaba perdido sin entender nada y a nadie en Manaos-Brasil una reina de ojos verdes me salvo y sin siquiera hablarnos (ya que no entendía su idioma portugués) ella con su danza me enseño el significado de la pasión, ella me enseñó a danzar de la mano con mi sueño, me enseñó su idioma, me dio de comer, me regaló un mapa, me impulsó y me dejó seguir el camino de mi sueño en libertad a pesar de que el amor se mostró desde el primer instante… Luego, en Venezuela. La prueba fue aún más difícil, porque encontré a mi “hada madrina” una chica con poderes mágicos que sabe pintar colores en la oscuridad…. Fue la prueba más difícil porque la conexión fue muy intensa, ella necesitaba de mí y yo fui feliz a su lado… Mi morocha, la mitad de mi corazón se quedó con ella, y ella en esencia se vino conmigo, nos conectamos, hicimos un acuerdo, un intercambio para poder seguir adelante cada quien con su sueño… Tiempo después en costa rica el amor surgió del aire y como si nada… con tan sólo el aroma de un café en la montaña antes de llegar a San José de Costa Rica, allí la inocencia se mostró como un regalo del cielo y el amor me puso a prueba otra vez en aquel café, una historia incompleta que me dejó con el sabor amargo de ¿qué hubiera pasado?… Si hubiéramos tomado otro café.

Así que se lo dije a esta chica… Le dije: ya no quiero seguir huyendo del amor.! ahora que siento que te encontré de nuevo no he podido pegar un ojo ni estando dormido… por favor no me pidas que me quede contigo, vente tú conmigo!! …

Acaso ¿otra vez se me va a escapar el amor?… ¿O seré siempre yo el que huye? ¡Estuve más de 10 años trabajando tan duro, imaginando algún día visitar Machu Picchu, el monte Roraima, ¡el Caribe la nieve y todo lo que había en mi mapa de sueños, dejé atrás mi Uruguay, mi casa, mi familia, mis amigos, una maestra de la vida en Brasil, la mitad de mi corazón en Venezuela, la oportunidad de un gran amor en Costa Rica y ahora que conocí a través de tus manos el sabor dulce de un nuevo amor no puedo permitirme otra historia incompleta…! Pero debo partir pronto a otra Frontera [El Salvador], yo no puedo quedarme, ni regresar pronto… Quizás sí en algunos años, pero No ahora…Tu sabes que este es mi sueño, mi proyecto de vida y mi misión de compartir con mis hermanos un nuevo significado de lo que implica recorrer América desde la perspectiva del Amor, la paz y la humildad…

Ella me escucha atenta pero al final dice, «Tabaré, quédate conmigo»

Dice el legado Maya: de su libro [Popol Vuh]
“Cuando tengas que elegir entre dos caminos,
pregúntate cuál de ellos tiene corazón, porque quien elige el camino del corazón no se equivoca nunca”.

Aquí en tierras lejanas, aquí en tierras Mayas en Centro América, mientras caminaba por las ruinas de Copán y su suelo de misterios, comprendí el maravilloso arte de poder guardar en mi pecho, historias, anécdotas, sensaciones y la gran emoción de haber amado.

Quizás fui un cobarde, quizás fui ingenuo, egoísta, aun no lo sé…. Pero tengo la convicción de que mi sueño es más fuerte que las piedras de Copán, que aun derrumbadas, saqueadas y en ruinas siguen conservando el mismo esplendor… siguen siendo una fortaleza donde ni el tiempo ni los terremotos, ni las inundaciones han podido borrar su historia y su legado… Hoy me siento bien porque puede abrir las ventanas de mi corazón dormido, revivir recuerdos que poco necesitan para salir a la luz… hubo un beso robado y muchos otros que fueron entregados, una canción romántica, una pareja tomados de las manos caminando sin rumbo por unos segundos … el abrazo enamorado de dos amantes que se buscan en la multitud y al encontrarse se olvidan de todos y de todo para sellar con un beso un gran amor por otros segundos.

«Tabaré quédate conmigo»

¡Este bendito sueño compartido…!!

Quiero verla una vez más…pero no sé si tenga el coraje de volver a enfrentarme con esa elección entre mi sueño y ella…

«Tabaré, quédate conmigo».

Esto es más difícil que pedalear por la ruta 40 de Argentina.

Más difícil que cruzar el desierto de Uyuni a (-10) grados por la noche en Bolivia.

Más difícil que cruzar la cordillera de los andes en Perú.

Más difícil que hacer 800 kilómetros por la selva de Brasil.

Que subir y bajar el monte Roraima en 2 días y medio, en Venezuela.

Que las cuestas de Colombia.

Más difícil que obtener la Visa americana en Panamá.

Más difícil que construir una balsa en Costa Rica.

Más difícil que atravesar el pulmón de Nicaragua.

«Tabaré, quédate conmigo».

P.D.: ¿Esta historia continuará?

Sigue la ruta: ¡Santa Bárbara – Comayagua – Tegucigalpa…! ¡Y de allí ya El Salvador nos espera!!! Allá vamos, destino Alaska con América.

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